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"Cocinando solidaridad"

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Cocinando solidaridad

La Asociación ASPANA consigue dotar de equipamiento sus instalaciones para ofrecer clases de cocina gracias a la iniciativa Red Solidaria de Bankia

Publicado el 23 de Enero de 2017 por Bankia.

ASPANA (Asociación Pro Personas con Discapacidad Intelectual de Campo de Criptana) se constituyó en 1974 y, desde entonces, ha venido trabajando a nivel comarcal en el ámbito educativo y socio laboral con personas con discapacidad intelectual.

En este momento, da servicio a 29 pueblos que pertenecen a las provincias de Ciudad Real, Toledo y Cuenca. Cuentan con 130 alumnos que acuden diariamente a su centro educativo, y otros 115 en su centro de atención temprana, además gestionan una vivienda tutelada en la localidad, dando servicio a más de 250 familias.

En la sucursal de Bankia de Campo de Criptana conocen bien a esta asociación, ya que han colaborado con ellos en numerosas ocasiones: excursiones al Zoo, regalos de Reyes, “incluso hace años gestionamos la compra de un autobús”, explica Manuel Megía, director de la oficina y artífice del proyecto, junto a sus compañeros de oficina.

Manuel relata, cómo después de enterarse de la oportunidad que suponía la convocatoria de Red Solidaria 2016, se lo comentó al director de ASPANA y le hicieron llegar el proyecto: “Queríamos dotar al centro de lo necesario para ofrecer clases de cocina. Resultamos casi empatados con otro proyecto, pero el tesón de mis compañeros hizo que finalmente consiguiéramos los votos necesarios para que se hiciera realidad”.

Tania es una de las alumnas del Colegio María Auxiliadora de la Asociación ASPANA. Ella junto a María, Ismael, David, Vanesa, Álvaro, Isidro, Jaime, Francisco y Alberto son unos estudiantes muy disciplinados que, aunque tienen discapacidad, tienen claro que quieren y pueden trabajar. Con esfuerzo y tesón pueden conseguir un empleo de calidad en el sector hostelero. Los diez estudian el Grado de FP de Cocina y Restauración, gracias a la colaboración de Bankia y al proyecto propuesto por Manuel Megía, dentro de la convocatoria Red Solidaria 2016.

“El proyecto dependía de nuestra ayuda. Para empezar el curso necesitaban material para adaptar el aula, comprar los enseres necesarios, electrodomésticos, y unas instalaciones apropiadas. Cuando le conté el proyecto a José Luis, el director del centro, me dijo que éramos como los Reyes Magos, habíamos llegado en el momento exacto”, comenta Megía.

Aunque el programa inicial era para 10 alumnos, pretende tener continuidad durante más años, y gracias a las instalaciones adaptadas y la equipación adecuada, van a poder ampliar esta formación a más chicos y chicas.

Así pues, con el impulso de Bankia y la involucración de todos los profesores y alumnos pronto saldrá al mercado laboral la primera promoción de alumnos formados y preparados para trabajar.

Megía destaca además el espíritu solidario de los habitantes de Campo de Criptana: “Este pueblo es muy solidario, existen muchas asociaciones de todo tipo y se implican mucho ayudar a los demás. Esperamos que esto tenga continuidad, de hecho, ellos ya nos están pidiendo colaboración en cosas nuevas, como otro autobús”.

Éste sólo es uno de los 245 proyectos apoyados en 2016 gracias al programa Red Solidaria de Bankia, que aúna el esfuerzo de los profesionales del banco con proyectos sociales cercanos a sus oficinas y localidades.