En acción, la huella social de Bankia

El accionista, atraído por las buenas prácticas sociales y ambientales

Publicado el 2 de Enero de 2018 por Bankia.

En 2006 nacía en Estados Unidos un movimiento global de personas que, a través de las empresas, querían generan un impacto positivo respondiendo a los grandes desafíos sociales y medioambientales del siglo XXI.

El movimiento B Corp. ha desembarcado con fuerza en España y cada vez son más las empresas que analizan su actividad para obtener el certificado de reconocimiento. Generar valor social para todos los grupos de interés es el ‘core’ de la organización.

Pablo Sánchez es director ejecutivo de B Corp. en España y socio fundador de Roots for Sustainability, empresa B Corp. especializada en la medición del impacto. Con él analizamos los retos de las compañías para lograr que el impacto social forme parte del ADN de las empresas.

Nos remontamos años a atrás… ¿Cómo nace B Corp. y con qué objetivo?

En 2006 tres emprendedores fundan B Lab, la fundación que promueve el movimiento B Corp. B Lab nació para servir a un movimiento global de personas que utilizan las empresas como una fuerza de cambio para generar respuestas a nuestros desafíos sociales y ambientales. Nace del convencimiento de la necesaria participación y mayor implicación de la empresa privada en la creación de un nuevo modelo empresarial enfocado a la generación de beneficios de interés colectivo. Hemos de cambiar el enfoque clásico de maximizar el valor para el accionista y adoptar un nuevo enfoque orientado a generar valor social para el conjunto de los grupos de interés.

La visión del movimiento B Corp. es que algún día todas las compañías compitan por ser las mejores para el mundo y, como resultado, la sociedad disfrute de una prosperidad compartida y duradera.

¿Qué es el certificado B Corp. y qué requisitos debe tener una empresa para obtenerlo?

Las compañías con el certificado B Corp. cumplen con los más altos estándares de desempeño social y ambiental, transparencia y responsabilidad. Es un certificado de empresa -no de producto ni de procesos- que evalúa de forma integral, por tanto, la responsabilidad y sostenibilidad de la empresa.

 El primer paso es realizar la Evaluación de impacto B en línea, que evalúa el impacto general de una empresa en sus trabajadores, la comunidad y el medio ambiente. Para obtener la certificación, una empresa debe obtener una puntuación verificada de 80 puntos de 200. Esta evaluación se puede realizar de forma gratuita y confidencial a través de la web http://www.bimpactassessment.net/.

A continuación, para ayudar a las empresas a mantener su misión a lo largo del tiempo, B Lab exige que las empresas B Corp. a que se comprometan formalmente con la consideración de los grupos de interés a través de su estructura de gobierno, incorporando estas consideraciones en sus estatutos legales. Esto convierte la sostenibilidad en el ADN de una empresa a medida que crece, aporta capital externo o planifica su sucesión, asegurando que la misión pueda mantenerse mejor si hay nuevos administradores, inversores, o incluso si hay nuevos propietarios.

El paso final es firmar una hoja de términos y la Declaración de Interdependencia de B Corp., un compromiso para incorporar los valores y las aspiraciones de la comunidad de B Corp. Asimismo, las empresas B Corp. abonan una tarifa anual basada en sus ingresos y cada dos años debe realizar la evaluación de nuevo.

¿Cuál es, por tanto, el valor añadido de este certificado para una empresa?

En una sociedad en la que el factor de competitividad se está trasladando hacia la responsabilidad, disponer de un reconocimiento externo y verificado por parte de una entidad independiente y reputada como es B Lab, ofrece una capacidad de diferenciación a la empresa. Además, disponer de este certificado supone ser y actuar de un determinado modo, disponer de un propósito empresarial de impacto positivo en la sociedad. Todo ello es hoy día un elemento fundamental para atraer y retener al talento, así como para vincularse con el cliente o consumidor final.

Más de 60.000 empresas a nivel mundial han utilizado la herramienta de evaluación de impacto de B Corp. pero únicamente 2.300 empresas han logrado el certificado… ¿Cuáles son los puntos críticos de la empresa a la hora de lograr el sello?

En primer lugar, todavía muchas empresas no tienen una clara intencionalidad de impacto positivo en su estrategia empresarial. Todavía visualizamos la RSC como buenas prácticas, pero pocas empresas piensan en términos de negocio responsable, de negocio con propósito de impacto social positivo. Es decir, la RSC, mayoritariamente, es una práctica ajena a la estrategia y negocio de la empresa. Por este mismo motivo, pocas empresas disponen de indicadores de impacto para monitorizar y evaluar su desempeño social y ambiental. Asimismo, en España también cojeamos bastante en mecanismos de transparencia y en favorecer la participación de los grupos de interés en la toma de decisiones.

En ocasiones se utilizan como sinónimos empresa social y empresa con impacto ¿Qué diferencias podemos encontrar?

Hoy día utilizamos términos diversos como los que mencionas y no siempre son claras las diferencias. Tradicionalmente, las empresas sociales son aquellas que se sitúan bajo el paraguas de la ley de economía social (cooperativas, sociedades laborales, empresas de inserción, etc.), pero actualmente hay nuevos modelos que incluyen de forma explícita en su misión y estructura de gobierno la creación de un impacto social positivo, como, por ejemplo, las B Corps. Diría que hoy día la diferencia, ya no la marca la forma jurídica, sino la intencionalidad de la actividad empresarial. Y ahí las empresas sociales y empresas con impacto convergen, habiendo más puntos en común que diferencias.

Se está trabajando para que empresas que cotizan en Bolsa obtengan el certificado B Corp. ¿Son compatibles los intereses del accionista con los sociales y medioambientales?

No sé por qué razón se han contrapuesto estos intereses, cuando lo más natural sería que fueran de la mano. Una empresa con buen desempeño social y ambiental es más atractiva para los accionistas, que no una con elevados riesgos en estas áreas. Me quedo con las palabras de Lorna Davis, CEO de DanoneWave, una de las 15 mayores empresas de alimentación y bebidas de Estados Unidos y la mayor Public Benefit Corporation de este país, quien afirma que “en 10 años cualquier persona dirá que es inconcebible hacer negocios de otro modo. La idea de que una empresa se preocupe únicamente del beneficio económico será vista como anticuada e irresponsable”.

El movimiento B Corp. tiene la intención de escalar su impacto manteniendo su integridad. Se ha constituido un grupo de trabajo, integrado por empresas cotizadas como Unilever, Danone, Campbell, Natura, Suncorp o Bancolombia, con el fin de definir procesos sólidos de certificación y eficaces para empresas cotizadas. Es un tema en el que vamos a ver cambios más pronto que tarde.

¿Qué recomendaciones le daría a las empresas que quieren sumarse al movimiento B Corp?

Les animaría, en primer lugar, a sumarse a un grupo de empresas cuyo objetivo es contribuir a construir un mundo mejor, que es un reclamo suficientemente atractivo para cualquier compañía. Unirse al movimiento B Corp. únicamente requiere determinación y compromiso con este propósito.

Les recomendaría, igualmente, que hicieran partícipes de este proceso a diferentes departamentos y equipos dentro de la compañía. Sumarse al movimiento B Corp. es una ocasión estupenda para fortalecer la cultura y valores de la empresa.

Por último, siempre destacamos que B Corp. es mucho más que un certificado: es una comunidad empresarial, un movimiento de líderes que están apoyando un nuevo paradigma empresarial. La posibilidad de compartir experiencias con empresas con valores afines resulta realmente inspirador.

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