En acción, la huella social de Bankia

Jugando a aprender para combatir el Alzheimer

Publicado el 2 de Febrero de 2018 por Bankia.

A la madre de Carmela Martínez le diagnosticaron Alzheimer en 2009. Mil y una dudas asaltaron a la familia, que no sabía cómo afrontar esta enfermedad degenerativa. Necesitaban ser escuchados, entender la enfermedad, saber cómo atender a su madre y, sobre todo, ser acompañados en esta travesía.

Así fue como conocieron la Asociación de Familiares de Alzheimer de Valencia (AFAV). Desde el primer momento los profesionales de la institución recibieron a Carmela y su madre con los brazos abiertos hasta que, desgraciadamente, la madre de Carmela falleció.

Después de aquello, la vinculación de Carmela con la asociación se intensificó desde el conocimiento que da la experiencia.

Espacios intergeneracionales

Según la Confederación Española de Alzheimer (CEAFA), más de 1,2 millones de personas sufren Alzheimer en España. La enfermedad no solo arrastra y borra los recuerdos de los seres más queridos, sino que marca la vida de más de cinco millones de personas que conviven con ellos.

Buscar los espacios lúdicos y de conservación de los recuerdos es fundamental en el trabajo con las personas afectadas por el Alzheimer.

Así, Carmela Martínez, trabajadora de Bankia, presentó a través de la iniciativa Planta tu Proyecto, que apoya aquellas actividades en las que los profesionales de la entidad bancaria colaboran como voluntarios, el proyecto ‘Jugando a Aprender’.

A través de esta iniciativa se crean espacios lúdicos intergeneracionales en los que se trabaja la estimulación cognitiva a través de los recuerdos, evocando vivencias, experiencias y anécdotas de los pacientes para que los transmitan a niños y adolescentes.

Durante la pasada Navidad se llevaron a cabo talleres de manualidades, juegos interactivos, talleres de psicomotricidad o elaboración de separadores de libros, entre otros, donde niños de entre cuatro y once años interactuaron con personas mayores con demencia en los primeros estadios.

La interacción ha sido muy positiva, en ocasiones eran los pacientes los que ayudaban a los pequeños, a diferencia de las actividades más lúdicas y más físicas que eran los pequeños los que contagiaban su energía”, explica Sonia Sánchez, coordinadora de ‘Jugando a aprender’.

“En estos 25 años de programa hemos podido comprobar que un niño siempre saca la mejor sonrisa y predisposición a participar de los ancianos”, matiza Sánchez.

Y es que está comprobado que las relaciones de los pequeños con sus abuelos son muy positivas y satisfactorias, tanto cognitiva como emocionalmente.

 

Imágenes: Asociación de Familiares de Alzheimer de Valencia 

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