En acción, la huella social de Bankia

La Unidad de Rescate que ‘cuida’ de las mujeres víctimas de trata

Publicado el 31 de Enero de 2018 por Bankia.

La trata de seres humanos supone una grave violación de los derechos humanos y afecta tanto a personas adultas como menores de edad. El Ministerio del Interior estima que en España existen cerca de 13.000 mujeres en riesgo de ser víctimas de trata con fines de explotación sexual.

Mujeres como María, que con apenas 23 años llegó a España forzada por su “pareja” quien, tras someterla a maltrato físico y psicológico, la obligó a abandonar Rumanía y a ejercer la prostitución para saldar una deuda, hasta que un día reunió el valor suficiente para entrar en una comisaría y contar su testimonio. “Aunque estaba muy asustada, necesitaba ayuda”, afirma esta mujer, que recuerda su paso por pisos y por la calle “como una pesadilla”.

Trata con fines de explotación sexual

Apoyar y dar una salida a las mujeres que son víctimas de esta situación es el objetivo principal de la Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención a la Mujer Prostituida (APRAMP). “Desde la entidad se lleva a cabo un proyecto integral de atención a mujeres víctimas de trata desde su identificación hasta su recuperación y acceso al mercado laboral en España o el retorno a su país en condiciones de seguridad”, explica Rocío Mora, directora de APRAMP.

APRAMP recibió a María con los brazos abiertos y tras un largo proceso de recuperación de la persona, pasó a formar parte del ‘Programa de mejora de la empleabilidad de mujeres y niñas víctimas de trata’.

Este proyecto, apoyado por Bankia y por Fundación Montemadrid, da formación a 20 mujeres convirtiéndolas en agentes de cambio a través de la Unidad Móvil de Rescate.

Este dispositivo recorre diariamente calles, polígonos y plazas atendiendo, de media, a 280 mujeres identificadas como víctimas de trata.

Ahora María forma parte del turno de noche y desde la superación de su experiencia como víctima, apoya a otras mujeres explicándoles sus derechos y animándolas a vislumbrar una salida más allá de la explotación sexual.

“No tengo miedo. Sé por lo que están pasando estas mujeres y desde APRAMP intentamos explicarles que no están solas”, explica María.

Hoy María mira al futuro segura. Habla de su experiencia con voz firme y sabe que, aunque ha vivido hechos traumáticos, su fuerza para hacerle frente a la trata con fines de explotación sexual nace de su interior.

Fotografías cedidas por APRAMP


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