En acción, la huella social de Bankia

Brochazos solidarios por una vida más digna

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Voluntarios de ‘Painting for others’ pintan las viviendas de personas en riesgo de exclusión y les hacen compañía.

Bankia en·accion Publicado el 6 de Marzo de 2020

¿Es posible dedicar parte del tiempo libre a ayudar a las personas que más lo necesitan, a hacer algo por los demás? Para los voluntarios de la ONG Cooperación Internacional, la respuesta es sí, convencidos de que la mejor forma de solidaridad pasa por implicarse y actuar.

Mono de trabajo, brocha y pintura. Pero, sobre todo, mucha ilusión y ganas de ayudar a que la gente con menos recursos pueda vivir de una manera más digna. Este es el punto de partida de ‘Painting for others’ (‘Pintura para otros’), el programa solidario de rehabilitación de viviendas de personas vulnerables que lleva a cabo desde hace 22 años esta entidad sin ánimo de lucro en varios puntos de la geografía española.

“Queremos que estos jóvenes, estudiantes universitarios en su mayoría, reaccionen ante la crudeza de las circunstancias que atraviesan algunos hogares, muy cerca de su entorno, y trabajen por dignificar sus condiciones de vida, haciendo además compañía a personas y familias que necesitan ayuda”, señala Virginia Vela, técnico de proyectos de la entidad.

Una mano de pintura…

El proyecto, nacido en Sevilla, aterrizó en la capital en 1997. En la Comunidad de Madrid cerca de una quinta parte de la población (el 19%) se encontraba en riesgo de pobreza o exclusión social en 2018, según el Instituto Nacional de Estadística.

En la campaña de este año, más de medio millar de voluntarios de Cooperación Internacional se afanan, durante los meses de febrero y marzo, en ordenar, limpiar y pintar las casas -algunas en muy mal estado- de gente para las que este ‘adecentamiento estético’ es un lujo que no pueden afrontar.

Estas cuadrillas de pintores ocasionales dedican sus fines de semana a mejorar la habitabilidad de los inmuebles y darle un lavado de cara a 35 viviendas localizadas en los distritos de Hortaleza, Ciudad Lineal, Villa de Vallecas y el municipio de Alcorcón, en el suroeste de la región. Esta cifra es la misma que el número de casas acondicionadas en 2019.

La visita de estos voluntarios les ofrece, más que una simple capa de pintura, la calidez, cercanía y la mano tendida de un grupo de jóvenes dispuestos a destinar trabajo e ilusión para ayudarles a vivir un poco mejor.

Virgina Vela. Técnico de Proyectos de Cooperación Internacional.

Para quienes ven adecentados sus pisos, ancianos, personas que viven solas o familias con pocos recursos derivadas por los servicios sociales, “la visita de estos voluntarios les ofrece, más que una simple capa de pintura, la calidez, cercanía y la mano tendida de un grupo de jóvenes dispuestos a destinar trabajo e ilusión para ayudarles a vivir un poco mejor”, apunta Vela.

“Lo han hecho muy bien, lo han ‘curioseado’ estupendamente y, por mi parte, no tengo más que palabras de agradecimiento para todos ellos”, afirma Juan, un vecino de 72 años, operado de ambas caderas y que vive solo en Ciudad Lineal.

Jesús Moreno es otro de los beneficiarios que ha quedado encantado con la experiencia: “algo de lo más fabuloso que me ha pasado en la vida. Las chicas, muy trabajadoras, sabían lo que tenían que hacer y siempre con muy buena voluntad. Hacía mucho tiempo que no pasaba un rato tan agradable con nadie”.

… y mucha sensibilización

Participar en esta iniciativa, ayudar con pequeños gestos, “sirve para concienciar a estos jóvenes acerca de la necesidad que atraviesa mucha gente y de lo mucho que cada uno puede aportar, con un poco de tiempo y esfuerzo, para mejorar situaciones como estas”, remarca la responsable de la ONG.

El proyecto, que cuenta con el apoyo de Fundación Montemadrid y Bankia, “representa un valioso intercambio generacional. Por un lado, nuestros mayores y aquellos que atraviesan dificultades reciben el impulso, la energía y el entusiasmo de la juventud; por otro, los jóvenes se hacen más sensibles a las necesidades de los más vulnerables, descubriendo (o reviviendo), además, el gran atractivo del voluntariado”, concluye Vela.

Isabel, estudiante en la Universidad CEU San Pablo, es veterana en estas lides. “Cada fin de semana me llevo algo especial de todas las personas con las que compartimos experiencia. Ver cómo nos reciben, el estado en el que quedan sus casas, los momentos vividos… Es muy emocionante para todos”.

“Esta vivencia me ha convertido en alguien más empático con nuestros mayores, concienciándome de la situación extrema en que viven muchos de ellos, de la necesidad de cuidarlos y no dejarlos solos”, comenta Jorge, voluntario de Villanueva Solidaria.

Si quieres conocer más detalles sobre este programa de Cooperación Internacional, puedes escribir un correo electrónico a la dirección orv@ciong.org o consultar sus redes sociales:

TAGS: JóVENES ONG SOLIDARIDAD