En acción, la huella social de Bankia

Cercanía en la distancia con las personas afectadas de parálisis cerebral

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Fundación Bobath enfatiza la importancia de la atención y el tratamiento presencial en este tipo de trastornos neuromotores

Bankia en·accion Publicado el 28 de Diciembre de 2020

“Trabajar en casa me ha resultado muy fácil porque la profesora me ha ayudado mucho”. Así de contenta y risueña, segura y convencida, se muestra Natalia, una joven con parálisis cerebral para la que el confinamiento no ha supuesto un obstáculo insalvable a la hora de continuar con su formación educativa en la Fundación Bobath.

Todo lo contrario. Alumna del Colegio de Educación Especial de la entidad madrileña, Natalia es, junto a sus padres, Alejandro y Valentina, la imagen personificada de la ilusión y la esperanza en tiempos de coronavirus. Motivación, una actitud vital positiva y un espíritu resiliente que la pandemia no ha conseguido apagar.

“Presentes en todo momento”

Las circunstancias excepcionales derivadas de un momento tan singular han obligado a todas las entidades del tercer sector, sin excepción, a amoldarse urgentemente a esta nueva realidad. La crisis ha puesto a prueba su capacidad de respuesta a la hora de continuar prestando apoyo a personas en situación de vulnerabilidad, a colectivos cuyas demandas y necesidades, lejos de atenuarse durante la reclusión, se han acrecentado.

En este escenario, a mediados de marzo, el confinamiento dio un vuelco en la vida de más de 150 niños y jóvenes con parálisis cerebral y sus familias que acudían a diario a las instalaciones de la Fundación Bobath, una institución pionera en nuestro país en el tratamiento integral especializado de personas afectadas por parálisis o daño cerebral.

Sin embargo, sus profesionales no estaban dispuestos a ceder. En sus planes no encajaba la idea de que la falta de actividad presencial, una ausencia de cercanía y de contacto físico empeorara la calidad de vida de sus usuarios. De esta forma, supieron sobreponerse, actuando con determinación para adaptarse a las exigencias del momento y reforzar las sesiones personalizadas de soporte educativo, atención temprana, fisioterapia, logopedia y toda la red de apoyos a través de un servicio a distancia con el que acompañar y satisfacer las nuevas necesidades asistenciales sobrevenidas.

Así, durante las primeras etapas de la crisis, chicos y chicas como Natalia -una de las protagonistas de la campaña institucional #PresentesEnTodoMomento– han seguido recibiendo atención, formación y cobertura de manera telemática, reduciéndose, de este modo, las barreras que levanta la distancia, facilitando su participación y aprendizaje.

El Centro Bobath ha significado descubrir un espacio donde ver a Natalia feliz. Donde observar cómo cada día viene encantada de ver que ha hecho algo nuevo. Un lugar donde puede crecer y desarrollarse a nivel personal, social y en un futuro, esperemos, que a nivel laboral

Valentina, madre de Natalia

Valentina, su madre, da buena fe de la importancia de ello. “El confinamiento para mi hija ha sido mejor de lo esperado gracias al apoyo y al respaldo que ha tenido por parte de todos los profesionales de la Fundación Bobath. Nos hemos sentido súper arropados”.

“A través de las videollamadas el trabajo con Natalia ha sido fenomenal, muy fácil. La profesora conectaba con ella tres días y dos con todo el grupo de clase. Ha hecho que la cría pasara todo el periodo de encierro haciendo cosas, algo que era muy importante para ella. Y se lo pasaban estupendo. Solamente con escuchar las risas, sabíamos que estaba encantada”, recalca satisfecha.

Enfoque y atención personalizada

Constituida en 2002 -aunque sus orígenes se remontan al año 1982-, la Fundación Bobath presta asistencia integral, educativa y terapéutica, a personas afectadas de parálisis cerebral. A lo largo de su dilatada trayectoria, uno de los aspectos diferenciadores de la institución es su línea de trabajo para abordar este tipo de trastornos neuromotores, aplicando el concepto Bobath en el tratamiento individual y personalizado de cada usuario.

En esencia, la filosofía Bobath -acuñada en 1948 por la fisioterapeuta alemana Berta Bobath- contempla un método de terapia y rehabilitación especializado aplicado al tratamiento de los desórdenes del movimiento y la postura surgidos de lesiones neurológicas en el sistema nervioso central.

En el caso de la Fundación Bobath, sus intervenciones arrancan con la valoración y el enfoque personalizado de cada niño por parte de un equipo multidisciplinar para, posteriormente, determinar el mejor tratamiento integral con el que limitar los problemas que dificultan la globalidad de su desarrollo (motores, cognitivos, sensoriales, etc.), ayudándoles a satisfacer sus necesidades individuales y a maximizar su potencial.

“Nuestros niños son muy sensibles a la afectividad, por cómo sienten, por cómo se mueven. Necesitan mucho la cercanía”, afirma Luisa Fúnez, fundadora y presidenta de la Fundación Bobath. De ahí que “el contacto directo con ellos y la atención personalizada -limitados durante los primeros meses de la pandemia- sean dos de los grandes valores que aportamos en la faceta presencial”, comenta.

“Este tipo de tratamientos presenciales son imprescindibles -más si cabe en situaciones de emergencia sanitaria como las actuales-, ya que le aportan al niño, sobre todo, un entorno adecuado para poder interactuar”, detalla la responsable institucional. “Participamos directamente con el niño y todos los miembros del equipo nos vamos relacionando para poder llevar adelante un proyecto personalizado”.

Desde un punto de vista meramente educativo, la entidad aspira a contribuir a la formación académica y profesional de personas que padecen este tipo de patologías, abarcando desde la etapa escolar hasta la edad adulta. Para ello, cuenta con un centro de atención temprana, un colegio de educación especial -para niños de entre tres y 21 años- y un centro de adultos en el que se imparte educación secundaria, formación profesional, talleres de autonomía para la vida diaria e itinerarios ocupacionales para potenciar su empleabilidad.

“El Centro Bobath ha significado descubrir un espacio donde ver a Natalia feliz. Donde observar cómo cada día viene encantada de ver que ha hecho algo nuevo. Un lugar donde puede crecer y desarrollarse a nivel personal, social y en un futuro, esperemos, que a nivel laboral”, concluye Valentina.

El proyecto ‘Aulas Activas’ de la Fundación Bobath ha sido uno de los beneficiarios en la ‘Convocatoria de Acción Social 2020’ promovida por Bankia y la Fundación Montemadrid. Este programa de continuidad constituye una iniciativa para el tratamiento integral de niños gravemente afectados de parálisis cerebral.

Si quieres conocer más detalles sobre la labor que desarrolla la entidad puedes consultar su página web y sus redes sociales.

TAGS: ACCIóN SOCIAL DISCAPACIDAD ONG