En acción, la huella social de Bankia

Cuando la acción social se confunde con donación

Publicado el 7 de Marzo de 2018 por Bankia.

El tejido empresarial español tiene nombre de pyme. Las empresas con menos de 50 trabajadores representan el 97,98% del total, según datos de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE). La capilaridad de las pequeñas y medianas empresas favorece el contacto más directo con los usuarios y clientes creando espacios de intercambio y cercanía.

El impacto que estas empresas tienen en la sociedad es cada vez mayor y, por ello, establecer políticas de acción social y medioambiental es una prioridad y un reto para los empresarios.

Generar confianza en las organizaciones es fundamental y esa confianza debe empezar desde la dirección y los empleados. “El empresario es el ser más social de una empresa y tiene que tener visión y mirada social para poder impactar en el mundo”, señala Francisco Javier Cantera, presidente de la Fundación Personas y Empresas.

“Creando esa confianza se genera la reputación, o lo que es lo mismo, la confianza del mercado y creando contribución se genera la confianza social”, aclara.

Motivaciones para impulsar la RSE

Según el I Estudio de acción social en pymes de la Fundación Personas y Empresas son varias las motivaciones que llevan a las pymes a implantar la Responsabilidad Social Empresarial (RSE).

En las pequeñas y medianas empresas se desprende una clara motivación interna relacionada con los valores, la ética y la responsabilidad, y no externa, relacionada con la competencia, las ayudas y la presión social.

“Trabajar la RSE es ser más competitivo, pero tenemos que tener claro que la acción social no es igual a donación”, explica Francisco Javier Cantera. Y es que, según el estudio, un 30% de los consumidores consideran aspectos sociales y éticos a la hora de adquirir un producto.

Frenos en la implantación de la RSE

No obstante, hay una serie de frenos a la hora de impulsar la RSE en las pymes. “La responsabilidad social empresarial es competitividad y las pymes confunden RSE con gasto”, señala Longinos Marín, director de la cátedra de RSC de la Universidad de Murcia.  

“Es fundamental trabajar la RSE de cara ser más competitivos, respetuosos con los proveedores, mejorando la reputación, encontrando nuevas oportunidades de negocio y logrando una mayor satisfacción de clientes”, asegura el experto.

Actualmente, la ley no obliga a implantar la RSE en las empresas y, aunque este debate divide opiniones, la presión y la concienciación social están haciendo avanzar la implementación de políticas responsables en el tejido empresarial.

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TAGS: ACCIóN SOCIAL, RSC, SOSTENIBILIDAD