En acción, la huella social de Bankia

‘Cultivo inclusivo y sostenible’ para la integración de personas en el medio rural

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El Centro Especial de Empleo de Adisvati promueve la igualdad de oportunidades sociolaborales.

Bankia en·accion Publicado el 14 de Agosto de 2020

A los pies de la Sierra de Gredos, en la comarca del Tiétar, se alza la localidad de Candeleda. De origen medieval, este municipio abulense de unos 5.000 habitantes alberga la sede del Centro Especial de Empleo Adisvati, la asociación para el desarrollo integral de las personas con capacidades diferentes y necesidades especiales.

Con más de 16 años de trayectoria, la organización sin ánimo de lucro continúa volcada en la eliminación de barreras que dificultan la integración de personas con discapacidad intelectual o del desarrollo y que limitan su incorporación al mercado laboral.

Ahora, en esta ‘nueva normalidad’ poscovid, la entidad castellanoleonesa retoma su proyecto ‘Cultivo inclusivo y sostenible’, el primero sobre agricultura ecológica en la zona. Una iniciativa, en el marco del lanzamiento de su Centro Especial de Empleo (CEE), con la que fortalecer la inclusión social, el fomento de actividades ocupacionales competitivas y el emprendimiento en áreas rurales para colectivos en riesgo de exclusión.

Un proyecto de vanguardia

“Disponer de un empleo es un principio fundamental para la integración del sujeto y el desarrollo de la personalidad. El trabajo constituye una importante vía de progreso individual y de incorporación plena a nuestra sociedad”, señala Carolina Carbonero, trabajadora social de Adisvati.

Con el apoyo de Bankia y Fundación Ávila, este programa es pionero en el medio rural local. “Por vez primera en la provincia de Ávila se llevará a cabo una alternativa agrícola, ganadera y turística accesible e innovadora que pretende ayudar a las personas más vulnerables a través de la formación y el acceso al mundo laboral”, afirma.

Y es que, las personas con capacidades diferentes se enfrentan, con frecuencia, a una doble discriminación social relacionada con el desempleo y su propia situación vital.

Apuesta por la formación y el empleo

El desarrollo personal y grupal es una meta irrenunciable para Adisvati y en este contexto, la capacitación juega un papel clave para “impulsar procesos en los que el trabajador sea más competente y competitivo”.

Partiendo de esa premisa, la organización busca paliar la falta de formación específica y la ausencia de expectativas profesionales que impiden, o cuanto menos obstaculizan y restringen, una integración satisfactoria de estas personas –y sus familias- en la esfera laboral.

“Apostamos por la formación como una de las mejores herramientas para corregir las desigualdades en las tasas de actividad y empleo en las personas con discapacidad (física, intelectual, sensorial, etc.)”, subraya la trabajadora social.

Este aprendizaje “incrementa el nivel cultural y facilita su preparación para el trabajo, ayudando a la persona a adquirir las habilidades técnicas, profesionales y manuales que le habiliten para el pleno ejercicio de una ocupación”.

Cuando el terreno ayuda

Ya sobre el terreno, el microclima de la zona, el buen estado de la tierra, la abundancia de agua y, sobre todo, la gran trayectoria en el cultivo de todo tipo de plantas y variedades hortofrutícolas son elementos vitales para su correcto desempeño.

“En el CEE se llevará a cabo un trabajo productivo en el ámbito de la agricultura, la ganadería y el sector del turismo, participando de manera regular en las operaciones del mercado, asegurando un empleo remunerado y la prestación de los servicios que requieran sus trabajadores”, asegura Carbonero. De esta forma, “los usuarios aumentarán su autonomía, autoestima e inclusión”, lo cual permitirá, a su vez, elevar sus capacidades, destrezas, aptitudes y competencias.

Por el momento, el proyecto está concebido para el beneficio directo de 10 usuarios, todos ellos mayores de 16 años, con la idea de ampliar en un futuro cercano la cifra de trabajadores.

La huerta local cubre el consumo particular. Sin embargo, la entidad sueña con objetivos más ‘ambiciosos’. Así, el proyecto servirá, por un lado, para “activar y generar producción ecológica y de calidad en diferentes zonas del municipio que en la actualidad se encuentran en desuso”; y, por otro, permitirá comercializar el excedente en forma de “cestas ecológicas e inclusivas”.

Según sus responsables, todo ello “aseguraría la viabilidad del programa, liderado por personas con discapacidad y con resultados muy beneficiosos en materia de normalización, integración y bienestar de este colectivo”, apunta la especialista.

Su puesta en marcha a partir de octubre ayudará a “fomentar la empleabilidad, cubrir sus necesidades e incrementar el impacto económico local, mejorando la integración social y laboral de calidad de las personas con discapacidad desde el medio rural”, concluye Carbonero.

A través de su Acción Social, Bankia apoya a entidades como Adisvati, una organización sin ánimo de lucro que persigue la mejora de la calidad de vida de las personas con capacidades diferentes y sus familias en el Valle del Tiétar.

La asociación ha resultado beneficiaria en la cuarta edición de la convocatoria de ‘Ayudas a Proyectos de Acción Social 2020’ en la provincia de Ávila.

Si quieres conocer más detalles sobre sus programas e iniciativas puedes consultar su página web www.adisvati.es y sus redes sociales:

TAGS: DISCAPACIDAD EMPLEO MEDIOAMBIENTE