En acción, la huella social de Bankia

David Bingong, poeta y trovador en días de pandemia

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Este joven artista camerunés forma parte de Griot Africano, un grupo de percusión, canto y baile que reivindica en sus actuaciones la esencia del continente negro

Bankia en·accion Publicado el 1 de Julio de 2020

“Todo mejorará con la nueva normalidad, que nos traerá cambios muy positivos y necesarios”. La ilusión por volver a hacer música, por contar de nuevo historias con su voz, con sus manos, es el motor que mueve a David Bingong, camerunés de 32 años fundador de grupo de percusión, canto y baile Asociación Cultural Griot Africano.

La pandemia ha impactado de lleno en la sociedad en su conjunto y la población extranjera residente en nuestro país ha sentido, además, la ausencia de redes de apoyo familiar.

Sin embargo, las dificultades no han minado la moral de David y del resto de compatriotas integrantes de esta agrupación, 10 a fecha de hoy, que miran a este nuevo presente con renovado optimismo. Son griots, poetas y trovadores que narran y cantan las historias de su pueblo a través de la tradición oral y la música.

Con la recién estrenada ‘nueva normalidad’, todos los miembros de la asociación siguen soñando con su música, confiados en “recuperar la alegría que nos ha caracterizado siempre y que nos permita volver a divertirnos”. “Con esta apertura al mundo, la percepción no es la que teníamos al principio de la crisis. Esperamos que los contratiempos tampoco sean los mismos y que pronto podamos retomar nuestras vidas, nuestras actuaciones”, afirma David.

La última de ellas estaba prevista el día 3 de marzo, en el acto de presentación de ‘Red Solidaria’, la iniciativa de Bankia que reconoce el cumplimiento de objetivos de negocio de los profesionales de la entidad transformándolos en ayudas a proyectos sociales. Lamentablemente, sus voces y tambores no pudieron sonar ese día a consecuencia de las medidas de prevención ante el coronavirus.

Espíritu resiliente

El viaje hasta aquí no ha sido fácil. En el caso de David, dos años de peligrosa travesía desde que dejó su Camerún natal en 2013. Un periplo en busca de una vida mejor y sin muchas más alternativas que le ha llevado, al igual que a sus amigos, a cruzar varios países africanos.

David Bingong

Ahora, establecido en Madrid, este joven artista ha visto cómo la pandemia ponía en cuarentena su deseo de dedicarse profesionalmente a la hostelería. Con el estado de alarma tuvo que aparcar el módulo que estudia y posponer las prácticas laborales que estaba a punto de iniciar.

“El encierro genera frustración. Recluido en casa, sin ingresos, tienes mucho tiempo para dar vueltas a las cosas, para aburrirte y cambiar rutinas. En esos momentos piensas que has dedicado mucho tiempo a prepararte para una oportunidad laboral, una aspiración que se corta de raíz, en un mercado que traerá nuevas reglas. Todo ello te genera una pérdida de confianza, preguntándote cómo salir adelante”, apunta.

“Junto a mi viaje, esta crisis está siendo la situación más difícil que me ha tocado vivir”, subraya David. “Lo peor de todo, ver restringida tu movilidad. Incluso traspasando fronteras seguías conservando la capacidad para moverte, para elegir si continuar o dar la vuelta. El coronavirus nos ha arrebatado esa libertad”.

Un nuevo revés que tampoco ha conseguido borrarle la sonrisa. “No tienes más remedio que levantarte y mirar al futuro con optimismo”, subraya. “Estoy seguro de que podré retomar mis estudios en septiembre, realizar mis prácticas, obtener mi título y encontraré un trabajo con el que ganarme la vida y ayudar a mi familia”.

Vivir de la música, un sueño por cumplir

“No vivimos de la música, pero sin música no podemos vivir. Para nosotros, es una pasión; y confío en que algún día las cosas cambien a mejor y podamos cumplir nuestro sueño”, comenta este bardo camerunés.

Hasta que pueda consumar esa meta, David sigue dando las gracias por la generosidad de todos aquellos que se han cruzado en su camino ayudándole a salir adelante. Y continúa sonriendo, sin quejarse ni levantar la voz, porque “hay personas que lo han pasado peor, que han perdido a su gente, a familiares y seres queridos. Estamos sanos y seguimos con nuestra vida, preparados para empezar con nueva energía. Eso es lo realmente importante”, concluye.

TAGS: COVID-19 RED SOLIDARIA