En acción, la huella social de Bankia

El auge de la inversión con criterios ASG

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Cada vez son más las empresas que apuestan por lanzar productos responsables que fomente la inserción de personas con discapacidad

Bankia en·accion Publicado el 2 de Septiembre de 2019

Que la inversión sostenible tiene un papel cada vez más relevante en la economía española es ya una realidad. Y son los números los que hablan por sí solos.

El 89% de los inversores españoles tiene interés por aquellos temas relacionados con el ámbito de la sostenibilidad y el 74% estaría dispuesto a invertir en fondos relacionados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), según la gestora Allianz Global Investors.

Como muestra el informe de Spainsif, el foro español de inversión sostenible y responsable (ISR), desde 2002 hasta 2015 -año de última publicación- los fondos bajo gestión aumentaron de 80 a 169.359 millones de euros. Y tomando cifras más recientes, publicadas por el Observatorio de la ISR, el curso de 2016 cerró con 185.423 millones gestionados bajo criterios ambientales, sociales y de gobierno corporativo (ASG), lo que supone un 17% más que el ejercicio anterior.

Las razones de este crecimiento parecen estar claras: los inversores buscan maximizar el rédito de sus operaciones de una forma coherente con sus principios, señala Raquel Richi, responsable de Promoción y Comunicación de Spainsif. 

Rentabilizar las inversiones

Precisamente ha sido ese empeño por aunar rentabilidad en las inversiones y principios a la hora de invertir el que ha llevado a Mapfre a lanzar el primer fondo del mundo que fomenta la inclusión de personas con discapacidad.

El presidente de la aseguradora, Antonio Huertas, mantiene que “una empresa comprometida con la discapacidad cuenta con un nivel de rentabilidad y una estabilidad institucional superior a la de sus competidores”.

Y es que los inversores y los grandes fondos buscan el máximo provecho, pero los expertos cada vez solicitan más datos cualitativos a la hora de realizar operaciones.

“Los inversores buscan maximizar la rentabilidad (…) de una forma coherente con sus principios. Y eso es lo que proporciona la inversión sostenible que, al tener en cuenta los criterios ambientales, sociales y de gobierno corporativo, mejora la performance rentabilidad-riesgo, aportando una cobertura adicional, de especial relevancia para el inversor de largo plazo”, explica Richi.

Impacto social y medioambiental

Según la Global Impact Investing Network (GIIN), la inversión de impacto consiste en invertir en compañías y organizaciones con la intención de generar impacto social y medioambiental cuantificable acompañado de la sostenibilidad del negocio.

Cada vez son más las entidades que, en su compromiso con la sociedad y el medioambiente, promueven productos y servicios en línea con el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

Los ODS son un plan de acción desarrollado por la ONU para conseguir un futuro mejor y más sostenible para todos. Abordan los problemas globales a los que nos enfrentamos, incluyendo los relativos a la pobreza, la desigualdad, el clima, la degradación medioambiental, y así poder garantizar que todas las personas gocen de paz, prosperidad y justicia.

Envite por la diversidad

El número de empresas que apuestan por la variedad y la diferencia y son conscientes del valor que estas cualidades aportan al clima laboral y a la rentabilidad del negocio va en aumento. Son dichas entidades las que impulsan, fundamentalmente, la contratación de personas con discapacidad.

En Mapfre, por ejemplo, un 2,5% de su plantilla mundial está formada por personas con discapacidad. Para 2021, la compañía española se ha comprometido a alcanzar el 3%. En fechas recientes, la cadena de sándwiches Rodilla ha abierto en Madrid el primer establecimiento que será gestionado por personas con discapacidad intelectual.

“Tenemos la firme convicción de que es imprescindible tener un propósito social y un objetivo que vaya más allá del negocio, nos sentimos con la obligación de desarrollar un modelo con el que también contribuyamos al entorno donde operamos”, señala la CEO del Grupo Rodilla, María Carceller.

Desde la Fundación Adecco apunta que la diversidad mejora el clima laboral de las organizaciones, enriqueciendo al capital humano en su conjunto y despertando en la plantilla el orgullo de pertenencia, al sentirse afortunados de trabajar en una compañía que fija la atención en el talento de las personas y no en aspectos externos y/o superficiales.

Los fondos de inclusión responsable se suman así a otros vehículos e instrumentos de inversión que apuestan por los criterios ASG y que responden a las demandas sociales y de los inversores.

TAGS: DISCAPACIDAD EMPLEO ODS RSC