En acción, la huella social de Bankia

El compromiso con los trabajadores con síndrome de Down

Publicado el 21 de Marzo de 2018 por Bankia.

Trabajadores con una alta motivación, afán de superación, con gran disposición, constantes, tenaces, responsables, puntuales, cuidadosos y perfeccionistas con su trabajo.

¿Qué empresario se resistiría a contar en su equipo de trabajo con un empleado con esas cualidades profesionales y personales? Laura, Álvaro o Ana son solo algunas de las personas que, desde la Fundación Síndrome de Down de Madrid han logrado un empleo en empresas comprometidas.

A través del proyecto ‘En Bandeja’ desarrollado por Down Madrid, y apoyado por Bankia y Fundación Montemadrid, se trabaja la promoción e inserción laboral de este colectivo en el sector de la hostelería. Un sector estratégico que permite visibilizar a las personas con síndrome de Down.

Qué trabajo desarrollan, cuáles son sus cualidades y qué valor aportan estas personas al entorno de trabajo son algunos de los puntos que explica Begoña Escobar, coordinadora de Empleo de Down Madrid.

¿Qué trabajo se lleva a cabo desde el área de empleo de la Fundación Down Madrid?

El proyecto tiene como misión primordial no solo conseguir la inserción laboral de los trabajadores con síndrome de Down, sino generar los recursos y procedimientos necesarios para lograr el mantenimiento a largo plazo de los puestos de trabajo que reviertan en la mejora de la calidad de vida de los trabajadores con discapacidad intelectual.

Asimismo, el proyecto pretender sensibilizar al tejido empresarial sobre las posibilidades de inserción de este colectivo y la adecuación de la metodología del empleo con apoyo a tal fin.

 

¿En qué consiste el programa de apoyo a la inserción laboral ‘En Bandeja’?

‘En Bandeja’ es un proyecto que tiene como objetivo la inserción laboral de personas con síndrome de Down y otras discapacidades intelectuales en el sector de la hostelería: cadenas de restaurantes, cafeterías, restaurantes especializados (hamburgueserías, pizzerías,) hoteles, etc.

Es un proyecto que tiene un doble impacto positivo en nuestra sociedad: por un lado, la inserción laboral de personas con dificultades de empleabilidad, como personas con síndrome de Down y otras discapacidades intelectuales y por otro, de forma paralela, el impacto y sensibilización que supone para la sociedad incorporar trabajadores con discapacidad intelectual en entornos muy visibles y accesibles, como son los entornos de la hostelería.

El objetivo de ‘En Bandeja’ es, sin duda, contribuir a la integración social y laboral de las personas con discapacidad intelectual y sensibilizar de una manera muy eficaz a la sociedad siendo el sector de la hostelería un sector estratégico en la economía española.

 

¿Por qué contratar a un trabajador con discapacidad intelectual?

El empleo constituye una importante vía de desarrollo personal y una incorporación plena a nuestra sociedad y esto no es ajeno al colectivo de personas con síndrome de Down, para quienes el trabajo es también un medio de realización personal.

Las personas con síndrome de Down consideran el trabajo como algo muy importante y necesario para sus vidas, tomando cada día un papel más activo en la sociedady con la posibilidad de incorporarse al mercado de trabajo.

Pero la integración laboral satisfactoria de las personas con síndrome de Down no es posible sin el compromiso de las empresas y de las personas que las componen. En este sentido, la inclusión de trabajadores con síndrome de Down en las plantillas de las empresas representa una apuesta segura por el compromiso, la diversidad y el esfuerzo solidario, primando el concepto de rentabilidad social frente al de rentabilidad económica.

 

¿Qué valor añadido ofrecen las personas con síndrome de Down en un entorno de trabajo normalizado?

Las personas con síndrome de Down, en general, son trabajadores con una alta motivación y afán de superación, con gran disposición por aprender, constantes, tenaces, responsables, puntuales, cuidadosos y perfeccionistas con su trabajo.

Muchas de las empresas que han contratado a trabajadores con síndrome de Down manifiestan que ayudan a mejorar el clima laboral y la imagen de la empresa, favoreciendo así el desempeño laboral.

 

Cada vez son más las empresas que se comprometen para emplear en la diversidad, pero… ¿cuáles son los frenos que llevan a que las cifras no sean mayores?

La empresa, en general, se caracteriza por no poseer ninguna experiencia en el trabajo con personas con discapacidad intelectual y desconocen el potencial que tienen como trabajadores. Esta falta de conocimiento e información hace que, en un principio, lo más probable es que su actitud sea poco comprometida y desconfiada.

Pero el empresario es sin duda el agente con más poder decisorio de todo el proceso de integración laboral, ya que dispone de la última palabra a la hora de integrar al trabajador en un puesto de trabajo.

La empresa tiene un papel principal como posibilitadora del proceso, ya que gestionará los apoyos y recursos disponibles en el entorno laboral, para potenciar el aprendizaje y adaptación del trabajador con síndrome de Down.

Por lo tanto, frente a esta resistencia inicial, se deben plantear por parte de los Servicios de Empleo Especializados, acciones estratégicas de información, sensibilización y ruptura de estereotipos.

Esta sensibilización genera en el entorno empresarial una visión más positiva y realista sobre las capacidades y fortalezas de los trabajadores con síndrome de Down, y ayuda a desmitificar concepciones y estereotipos previos sobre sus competencias y posibilidades laborales.

 

Foto y vídeo cedidos por Down Madrid y Fundación Montemadrid

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