En acción, la huella social de Bankia

El trabajo con los gobiernos, clave para erradicar la esclavitud infantil

Publicado el 16 de Abril de 2018 por Bankia.

Salif tiene 10 años, tres hermanos mayores y dos más pequeños. Vive a las afueras de Bamako, la capital de Mali, y todas las mañanas acompaña a su padre a la estación de autobuses del centro. Vende plátanos, galletas o cualquier cosa que los viandantes puedan necesitar. La mayoría de los días realiza jornadas de más de 12 horas y, por supuesto, no asiste al colegio.

Salif podría llamarse Akira, Carlos, Dalia o Abdul. Se calcula que 246 millones de menores son víctimas del trabajo infantil, según datos de UNICEF. De ellos, cerca del 70% lo hacen en condiciones peligrosas y en sectores como la minería o agricultura donde están expuestos a productos químicos y al manejo de maquinaria peligrosa.

“El trabajo infantil priva a los niños y niñas de su derecho a la educación, les expone a abusos y violencia, refuerza ciclos de pobreza y profundiza la inequidad social”, señalan desde la organización.

Cerca del 70% del trabajo infantil se realiza en condiciones peligrosas

Pero salir de esta situación también es posible y organizaciones como Unicef o Save the Children vuelcan sus esfuerzos en ello.

El trabajo con los Gobiernos, clave en la erradicación

Desde UNICEF llevan a cabo negociaciones con los gobiernos y administraciones públicas “para fomentar leyes contra el trabajo infantil, además de apoyar a las comunidades y a las empresas para que rechacen cualquier forma de explotación infantil”, señalan desde la ONG.

Para acabar con este problema, Unicef contempla cuatro estrategias que podrían evitar que los niños cayeran en una situación de explotación infantil. Estas pasarían por reducir de manera drástica la pobreza, dar acceso a una educación de calidad, ofrecer empleos de calidad a los responsables de esos niños y acabar con las normas sociales que legitiman el trabajo infantil.

La ONG Save the Children, por su parte, es una de las principales entidades que trabajan para prevenir la utilización de niños como soldados y lucha para que cuando estos menores han sido víctimas de reclutamiento forzoso, cuenten con sistemas de protección que les permitan recuperar sus vidas.

“Aunque la mayor parte de los reclutamientos se producen de manera forzosa, trabajamos para erradicar las causas que pueden influir para que un niño o una niña se una a un grupo armado de manera “voluntaria”, como son la pobreza extrema y la falta de acceso a la educación”, señala la organización. “La conflictividad mundial está en aumento, con nuevos conflictos y otros enquistados que parecen no tener un final próximo, y en los que los menores son altamente vulnerables a ser reclutados”, explica la entidad.

Asia y el Pacífico son las regiones con mayor número de niños y niñas trabajando. En total, 127,3 millones de menores en edades comprendidas entre los 5 y 14 años. Según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el trabajo infantil se concentra principalmente en el sector de la agricultura (71%), que incluye la pesca, la silvicultura, la ganadería y la acuicultura.

Desde la Agenda 2030, firmada por 193 países, el bienestar y los derechos de la infancia se tienen como eje trasversal para medir el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Establecer un modelo social y político con respeto a los derechos humanos de la infancia, en especial en la más vulnerable, es primordial para el cumplimiento de los indicadores de la Agenda.

—————–

TEMAS RELACIONADOS

Proteger la infancia, una responsabilidad compartida

La riqueza educativa de Padre Piquer

Favorecer la inclusión social de los jóvenes

Recibe nuestro boletín:


TAGS: INFANCIA, NUEVA POBREZA, SOLIDARIDAD