En acción, la huella social de Bankia

Cómo volver al mundo laboral tras la cárcel

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Bankia y Fundación Integra ofrecen a personas que han estado privadas de libertad una segunda oportunidad para formarse, implicarse en la sociedad y conseguir un empleo

Bankia en·accion Publicado el 25 de Octubre de 2019

La salida de prisión tras el cumplimiento de una condena conlleva, en muchas ocasiones, un complicado proceso de adaptación para los propios internos en distintos planos, entre los que destacan el social y el laboral.

Generalmente, la privación de libertad acarrea una desconexión con el mercado de trabajo, amén de otros entornos, dificultando esa vuelta a la ‘rutina’ de los exreclusos. Esta realidad se agrava, además, con la falta de oportunidades profesionales y la existencia de una serie de prejuicios que entorpecen aún más esa reinserción.

A priori, el objetivo no es fácil: lograr que esa persona aislada y privada de libertad durante un determinado periodo de tiempo se dote de una serie de recursos que le permitan, a la hora de salir a la calle, retornar a una cierta normalidad y reintegrarse en la sociedad. En definitiva, gozar de una nueva oportunidad.

‘Un futuro en libertad’

Con este propósito en mente, Bankia colabora con la Fundación Integra en el proyecto ‘Un futuro en libertad’, una iniciativa para tratar de mejorar la empleabilidad de personas reclusas en tercer grado, exreclusas y jóvenes en libertad vigilada. La finalidad: reinsertarse gracias a un trabajo. La vía para conseguirlo: la formación, una herramienta capital para suavizar ese ‘aterrizaje’ en la medida de lo posible.

El programa, en vigor desde 2015, parte con el firme propósito de fomentar la integración de este colectivo en riesgo de exclusión social a través de la formación teórico-práctica en habilidades sociolaborales para encontrar un empleo, comenzar una nueva vida y recuperar su autonomía, su valía personal y su independencia.

“Este proyecto me ha dado un soplo de vida, de esperanza para mi reinserción real en la sociedad y me ha supuesto una gran satisfacción personal”, señala Pablo, en prisión durante un tiempo y que, hoy en día, con el segundo grado penitenciario y un  permiso de trabajo busca una oportunidad de inserción laboral a través de la formación. Como él, hasta la fecha, un total de 70 personas reclusas se ha beneficiado de las iniciativas promovidas por ‘Un futuro en libertad’.

“Para una persona que ha salido de la cárcel, la independencia económica, sentirse parte de un equipo, tener una ocupación y rodearse de nuevos círculos de personas es fundamental en su camino en la vuelta a la integración”, apuntan desde una institución cuyo objeto es el de “apoyar a personas en exclusión social y gente con discapacidad para que retomen las riendas de su vida a través de la inserción laboral”.

Voluntariado para la reinserción

Pablo, al igual que otros tantos beneficiarios del programa, siente el rechazo por haber estado en prisión. “La sociedad laboral avanza y yo me he quedado estancado por todo el tiempo que he pasado en la cárcel. La sociedad también está ahí para juzgarte”, afirma. “Antes de participar en este proyecto sentía mucho miedo a que no me aceptaran tal y como soy y que no fuera capaz de integrarme”.

Con el ánimo de revertir esta situación, voluntarios de Bankia respaldan a los reclusos a través de la Escuela de la Fundación, ayudándoles, desde el punto de vista de la empleabilidad, a desarrollar un conjunto de actitudes y aptitudes que les permitan conseguir y conservar una ocupación laboral, motivándolos, potenciando su autoestima y un conjunto de habilidades sociales de cara a facilitar la búsqueda -y consecución- de un puesto de trabajo.

“Estas personas tienen que trabajar sus fortalezas, redactar un currículum con el que se sientan cómodas y seguras y no centrarse en los errores que han cometido”, explica Luis Marcos, profesional de Bankia y voluntario en estos talleres.

Para Pablo, encontrar un empleo ha significado “la vida, el sentirme útil, realizado”. “Cada mañana me levanto con ganas de trabajar y termino mi jornada con más ganas aún”.

En la tercera edición del proyecto ‘Un futuro en libertad’, que acaba de finalizar, más del 60% de los participantes ha encontrado un trabajo en Madrid, Valencia y Barcelona.

TAGS: EMPLEO FORMACIóN VOLUNTARIADO