En acción, la huella social de Bankia

Un futuro mejor para el barrio granadino de Almanjáyar

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ALFA desarrolla una intervención socioeducativa integral con personas en riesgo de exclusión para fomentar su empleabilidad

Bankia en·accion Publicado el 15 de Enero de 2021

¿Hasta qué punto puede sellar nuestro destino socioeconómico el lugar donde nacemos y residimos? ¿Es tan determinante la ascendencia para condicionar el presente y un futuro personal y profesional?

Por lo general, vivir en una zona poco privilegiada reduce sensiblemente las posibilidades materiales de sus habitantes. Sin embargo, lejos de ser un obstáculo insalvable, el entorno puede convertirse también en un motor para impulsar el cambio y luchar por nuevas oportunidades.

Bajo esta premisa, la Asociación Almanjáyar en Familia (ALFA) trabaja desde 2001 para cerrar esa brecha a través de la educación y la cultura del esfuerzo, a partir de los principios de igualdad y equidad, tratando de impedir que el origen, la clase y el hábitat social se conviertan en una traba para crecer y prosperar.

Seleccionada en la convocatoria de acción social 2020 promovida por Bankia y CajaGranada Fundación, la agrupación nazarí continúa adelante con su programa de integración e intermediación sociolaboral en Almanjáyar, uno de los barrios más deprimidos de la ciudad de la Alhambra.

Vacuna contra la desigualdad

Con etimología árabe, Almanjáyar (Al-Masayij) significa “llano de los maestros”. Concebido en 1958 como un polígono para asentar a familias de renta muy baja, en la actualidad es una de las siete divisiones que conforman el Distrito Norte, una de las barriadas más humildes y degradadas de la capital, donde sus 5.000 vecinos capean a diario los problemas económicos y el estigma de la marginalidad.

En el barrio, la situación de partida suele ser difícil para todos. Sobre todo, ahora, en un momento marcado por la pandemia, en el que se han producido cierres de empresas, tramitado ERTEs, se registra un gran repunte del paro y del empleo precario, provocando, a su vez, “una bolsa de pobreza muy acentuada entre las familias que atendemos en ALFA”, afirma Paula Garrido, coordinadora del programa.

“Dada la marginación social existente, los jóvenes se sienten desmotivados. No creen que sea posible un cambio en su sociedad, puesto que la realidad que observan se les hace difícilmente transformable”, apunta Garrido. “Además, contamos con un déficit añadido relacionado con los modelos educativos familiares, elevados índices de absentismo y fracaso escolar, graves carencias formativas profesionales, altas tasas de desempleo y cierta falta de estímulo para seguir promocionando en el mundo laboral”, señala la educadora social.

Sin embargo, Almanjáyar también es lugar para la esperanza. Desde la parroquia Jesús Obrero, ALFA desarrolla su proyecto comunitario de intervención socioeducativa e inserción laboral ‘PAÍS’. Nacida en 2008, la iniciativa –desarrollada en el marco de la ‘Estrategia Regional Andaluza para la cohesión e inclusión social-Intervención en zonas desfavorecidas (ERACIS)’– aspira a revertir las condiciones de vida de personas y colectivos en situación de riesgo, exclusión y pobreza estructural, a erradicar situaciones de vulnerabilidad y marginación. “Nuestra apuesta va encaminada a trabajar de manera integral en las áreas de salud, educación, vivienda, empleo y servicios sociales, con la finalidad de mejorar la situación sociolaboral de las personas”, comenta Garrido.

Asociación Almanjayar en Familia clase ordenadores
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“Uno de los grandes retos pasa, precisamente, por crear nuevas alternativas que rompan con las barreras educativas aprendidas, dando a las familias el máximo apoyo y las pautas necesarias que puedan impulsarles para generar ese cambio”, declara.

Educar para empoderar

Los jóvenes del barrio son parte esencial de este proyecto. En su día a día, ALFA se sirve de la educación para capacitarles y convertirles en agentes de dinamización social. “Creemos en la educación como medio para empoderar a la población, para romper con la exclusión y la marginación, para transformar esa pobreza heredada y visibilizar Almanjáyar como una barriada de luchadores que pelean por sus sueños. Como un arrabal de oportunidades”, explica la educadora.

A través del ‘Proyecto Almanjáyar de Inserción Sociolaboral’, la ONG les ofrece una “formación de calidad, reciclaje y experiencia laboral acorde o ajustada a las necesidades reales de las empresas del entorno, un aprendizaje orientado a brindar oportunidades de acceso al mercado de trabajo en un contexto especialmente complejo como el actual”, detalla Garrido.

La ejecución del programa –capaz de atender a 80 personas al año, aproximadamente- se lleva a cabo mediante itinerarios individualizados de orientación laboral para mejorar su empleabilidad, su inserción efectiva. Este acompañamiento incluye, entre otras acciones, asesoramiento especializado, la potenciación de las habilidades y destrezas sociales para la búsqueda de empleo, intermediación laboral, prospección y un seguimiento posterior. Herramientas todas ellas que “sirvan a los usuarios para ser los protagonistas de su propio desarrollo, promoviendo los valores positivos que hay en cada persona”.

“Una manera de liberarles del estigma de pertenecer al barrio, fomentando un nivel de autoestima positivo, que les empodere, no sólo para hacer frente a una búsqueda activa de empleo exitosa, sino también para impulsar su (re)inserción social en la comunidad”, comenta la responsable del programa.

grupo personas sala ordenadores asociacion ALFA

Las personas dan sentido a nuestro proyecto. Perseveran, luchan por un cambio social que no es fácil, buscan nuevas oportunidades para transformar su situación. No podemos cerrar los ojos ante esta realidad. Es necesario creer en las personas e impulsarlas a crecer.

Paula Garrido, coordinadora del Proyecto Almanjáyar de Inserción Sociolaboral ‘PAÍS’

“Es una gran alegría observar cómo los chicos y chicas del barrio se convierten en referentes positivos de todo lo que llevan dentro. Son nuestros educadores, los que han cogido las riendas de su vida y apuestan por estudiar y trabajar”, expone Juan Carlos Carrión, el cura del barrio, fundador de ALFA y ‘padre’ de esta gran familia.

A cambio, ALFA solo pide implicación personal, esfuerzo y compromiso para mejorar su propia calidad de vida. “Las personas dan sentido a nuestro proyecto. Perseveran, luchan por un cambio social que no es fácil, buscan nuevas oportunidades para transformar su situación. No podemos cerrar los ojos ante esta realidad. Es necesario creer en las personas e impulsarlas a crecer”, concluye Garrido.

A través de su Acción Social, Bankia apoya a entidades como Almanjáyar en Familia (ALFA), una asociación que nace en 2004 en el barrio granadino de Almanjáyar y cuya finalidad es la de mejorar la calidad de vida de las personas por medio de la educación.

La ONG andaluza ha resultado beneficiaria en la ‘Convocatoria de Acción Social 2020’ puesta en marcha este año por Bankia y CajaGranada Fundación con su proyecto de inserción sociolaboral ‘PAÍS’.

Si quieres saber más del trabajo que realiza la organización puedes hacerlo consultando su web y sus redes sociales:

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