En acción, la huella social de Bankia

Historias de éxito de menas

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La Fundación Soñar Despierto apoya y acompaña a estos menores en su ‘viaje’ desde los centros residenciales de acogida hasta que logran su plena autonomía

Bankia en·accion Publicado el 16 de Diciembre de 2019

Mena. Menor extranjero no acompañado. En España hay unos 15.000 niños y adolescentes extranjeros que han llegado solos a nuestro país en busca de una vida mejor. Menores como Mohamed, que vino desde Bangladés escondido en camiones; Colette, que llegó en avión desde Camerún en un viaje organizado por su tío y las mafias de trata de mujeres, u Olivia, que aterrizó en España procedente de Malaui con los únicos ahorros de su abuela.

“Conozco a los tres y a otros como ellos. Son menas. Para algunos, intrusos, gente peligrosa que debería ser expulsada de nuestro país. Para mí, héroes que luchan por salir adelante sin descanso, personas, como tú y como yo que merecen un respeto y una oportunidad”, explica Elisa Albella, miembro del Patronato de la Fundación Soñar Despierto.

Soñar Despierto es una entidad que opera en Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla y tiene el objetivo de acompañar y apoyar a los niños que viven en residencias infantiles desde que entran en el centro de menores hasta que son adultos autónomos.

En su colaboración con esta organización, Albella conoció el caso de Olivia, una niña huérfana de Malaui que llegó a España cuando tenía 14 años gracias a la ayuda de su abuela. Mientras viajaba en avión a España, descubrió su sueño: ser azafata.

Cuando llegó a nuestro país entró en una residencia de acogida infantil. Comenzó a aprender español, a estudiar y a involucrarse en la sociedad. Formó parte de un equipo de baloncesto en Fuenlabrada (Madrid) y terminó la ESO con 17 años. Se acercaba su mayoría de edad y, con ella, la posibilidad de ser expulsada del país.

Soñar Despierto le concedió una beca para que pudiese estudiar el curso de tripulante de cabina. Fue una alumna brillante, consiguió trabajar en Renfe y obtuvo el derecho a permanecer en España. Olivia lleva cuatro años trabajando como azafata de tren, es independiente económicamente y ahora ayuda a la entidad en las campañas para conseguir fondos.

La historia de Olivia podría ser el ejemplo a seguir por Colette y Mohamed, que a día de hoy siguen luchando por quedarse en España. Ellos también han recibido las becas de Soñar Despierto y demuestran sus ganas de salir adelante.

“Colette está a punto de graduarse como auxiliar de enfermería, su sueño después de que una mujer en Camerún le salvase la vida dándole un medicamente que le curó una simple gripe. Mohamed ha empezado a trabajar como técnico de sonido para poder financiar sus estudios de programación, su pasión”, afirma Albella.

En busca de oportunidades

Albella reconoce que “no todos los menas son trabajadores o tienen historias de éxito” y recuerda que estos menores son “niños con pasados dolorosos” que están solos en un país que no es el suyo y que “a menudo son percibidos como delincuentes”.

Por ello, reclama al Gobierno que les ayude “con una regulación adecuada que les inserte en la sociedad cuando todavía son menores”. “Les motivaría para trabajar duro y esforzarse para encajar en nuestra sociedad”, destaca.

También insiste en que estos chavales ingresan en las mismas residencias que otros niños que han sido separados de sus familias por motivos diferentes (abusos sexuales, abandonos, adicciones…) cuando sus circunstancias son complemente distintas y la ayuda que necesitan es específica.

“Necesitan apoyo para conocer y entender las normas de nuestra sociedad y nuestra cultura, para adaptarse a un nuevo lugar y aceptar que, aunque creían que llegar a Europa era el destino de la felicidad, todavía les queda un largo y duro camino por delante”, resume.

Albella hace hincapié en la necesidad de eliminar la percepción negativa de este colectivo. “La sociedad española debe dejar de ignorarles o de percibirles como delincuentes. Están aquí, entre nosotros. Son como tú y como yo, tienen un nombre y un apellido. Solo quieren una vida mejor y llevan luchando por ello desde muy pequeños. Se merecen una oportunidad”, concluye.

A través de su acción social, Bankia apoya a entidades como la Fundación Soñar Despierto, que trabaja por que los menores residentes en centros de acogida, centros abiertos y centros residenciales tengan las mismas oportunidades que cualquier otro joven de su edad. Si quieres conocer más detalles de su labor, puedes visitar la página web o seguir su actividad en sus redes sociales:

TAGS: EDUCACION JóVENES VOLUNTARIADO