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Jóvenes digitales, una problemática tecnológica

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Projecte Home Balears trabaja con jóvenes con algún tipo de problema derivado del uso abusivo de las nuevas tecnologías.

Bankia en·accion Publicado el 29 de Enero de 2020

La escena es recurrente en toda ciudad. Varios jóvenes, con edades comprendidas entre los 10 y 16 años, se comunican a través del teléfono móvil. Otros suben fotos o comentan el último programa de televisión en redes sociales. En casa, alternan el uso del teléfono con el videojuego de moda.

Los jóvenes son nativos digitales. La tecnología ocupa un tiempo importante de su vida, pero ello conlleva una serie de problemas cada vez más frecuentes. El uso abusivo es una realidad, afectando directamente a las nuevas generaciones. El programa Ciber, enmarcado dentro del Programa Projecte Jove que desarrolla Projecte Home Balears (PHB), se encarga de contrarrestar estos usos abusivos.

“Los jóvenes deben hacer un uso responsable de las nuevas tecnologías”, advierte de primeras Gisela López, directora de los programas para jóvenes de Projecte Home Balears. “Nos estamos encontrando con muchos jóvenes con una clara problemática debido a un uso indebido de las nuevas tecnologías, especialmente del teléfono móvil, redes sociales y videojuegos”, afirma.

No es la simple voz de la experiencia. Cerca del 20% de los menores entre 14 y 18 años hacen un uso compulsivo de las nuevas tecnologías, según estadísticas del Ministerio de Sanidad. Y quizá sean cifras mayores. “Nos consta que hay mucha más población con este tipo de problemas, pero no recurren a estos proyectos de ayuda, bien por miedo o por desconocimiento”, apunta.

“Las familias deben perder el miedo a consultar con profesionales”

Gisela López, directora de los programas para jóvenes de Projecte Home Balears

Programa Ciber: equipo multidisciplinar

¿Y cómo sabemos que el uso de las nuevas tecnologías ha derivado en que un joven padezca una adicción? “Básicamente debemos observar el tiempo que dedican a esa actividad, ver si ya no quedan tanto con sus amigos, si han dejado de practicar su deporte favorito, si hay una bajada en sus notas escolares, e incluso si hay reacciones agresivas en casa… Son indicativos obvios sobre que algo negativo está pasando”, detalla Gisela López. Y son adicciones tan nocivas para la salud como cualquier otro tipo de adicción conocida, según está recogida entre la comunidad científica, como el alcohol o las drogas.

Este problema debe tratarse como cualquier otra adicción. El programa Ciber cuenta con una etapa de diagnóstico que consiste en realizar una serie de entrevistas a los jóvenes que presentan este uso abusivo para conocer con más detalle el estado de su adicción. “Escuchamos y valoramos el problema antes de imponer una serie de pautas que conformarían la fase del tratamiento, que se realiza de manera grupal. La implicación del entorno sociofamiliar es fundamental para el buen desarrollo del programa”, insiste López. En esta unidad de recuperación de adicciones trabaja un equipo multidisciplinar, integrado por psicólogos, educadores sociales, pedagogos, entre otros especialistas.

La prevención y recuperación, en familia

En este proceso que, dependiendo de cada persona y cada circunstancia personal, se extiende entre los 10 y 12 meses de duración (más otros 6 meses de seguimiento después de recibir el alta terapéutica), el papel de la familia es fundamental, especialmente en aquellos jóvenes que son menores de edad, e incluso en los casos más problemáticos y graves, que suelen afectar a jóvenes con más edad.

“Los menores vienen obligados por sus padres y siempre cuesta más establecer un vínculo con ellos. Necesitamos trabajar también con sus familias, dándoles una serie de pautas sobre cómo mejorar la comunicación en casa, formándoles sobre cómo funcionan las nuevas tecnologías pues entre los padres y los jóvenes hay una clara brecha tecnológica, o cómo gestionar las emociones”, subraya.

No podemos dejar a los jóvenes en soledad mientras navegan en Internet. Debemos involucrarnos en esta actividad desde el diálogo

Gisela López, directora de los programas para jóvenes de Projecte Home Balears

Se trata, en definitiva, de un trabajo en equipo. Y se consigue el objetivo. “En 2019 hemos tratado 29 casos y nuestra efectividad es superior al 69%”, comenta la directora. La labor del programa Ciber no se circunscribe a aquellos jóvenes que comienzan un tipo de tratamiento, sino que sus profesionales también asesoran a otros “jóvenes y familias que simplemente necesitan de algún tipo de orientación, ya que sus casos no necesitan de ningún tratamiento específico”. O de charlas “formativas en centros educativos y sociales o en clubes deportivos”, pues, como recuerda Gisela López, esta tarea es “de equipo y afecta no solo a los jóvenes y sus familias, sino a todos los adultos”.

Esta combinación de trabajo en equipo conduce a la prevención. “No podemos vivir al margen de las tecnologías, pero todos debemos trabajar en que no se haga un uso indebido de ellas. Los adultos tenemos una función importante y muy en concreto las familias”, destaca.

La prevención es el mejor consejo que se puede trasmitir. “No podemos dejar a los jóvenes en soledad mientras navegan en Internet. Debemos involucrarnos en esta actividad desde el diálogo”, recomienda Gisela López. En este proceso de prevención, la difusión es otro factor clave: “Hay personas que no necesitan tratamiento, pero sí una orientación y sería bueno difundir la existencia de estos programas y que la gente pierda el miedo a acudir a los centros de ayuda”, concluye.

Si quieres saber más sobre este proyecto o colaborar, puedes enviar un correo electrónico a la dirección: info@projectehome.com. También puedes consultar sus redes sociales:

Facebook: @projectehomebalears

Twitter: @projectehomebalears

Instagram: @projectehomebalears

LinkedIn: Fundación Projecte Home Balears

TAGS: JóVENES TECNOLOGíA