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El linfedema, el gran desconocido del cáncer de mama

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Una de cada cuatro mujeres que han sufrido cáncer de mama tienen probabilidad de desarrollar esta complicación

Bankia en·accion Publicado el 18 de Octubre de 2019

Clara tiene 61 años. Hace poco más de dos le descubrieron “cáncer de mama”. Cuando en la consulta oyó esas tres palabras, su corazón le dio un vuelco. Hoy, tras dos años de tratamiento, se encuentra en proceso de recuperación acompañada de la palabra “linfedema’.

El linfedema es un gran desconocido cuando hablamos de cáncer de mama. “Es el acúmulo de líquido rico en proteínas (linfa) en una extremidad como resultado de una sobrecarga del sistema linfático, ya que el volumen de linfa acumulada excede a la capacidad de drenaje de la misma”, explica Carlos Lázaro, gerente de la Junta Provincial de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en Segovia.

Esta acumulación de líquido linfático genera hinchazón, principalmente en los brazos y las piernas, aunque puede afectar al cuello, el abdomen y los genitales.

El linfedema es una de las secuelas más importante del tratamiento del cáncer de mama. Se estima que 1 de cada 4 mujeres desarrollará esta complicación. El tiempo de su aparición es variable, pudiendo ser de semanas, meses o años, sin embargo, en el 75% de los casos aparece durante el primer año tras la cirugía.

Las pacientes con cáncer de mama tratadas con la extirpación de los ganglios de la axila poseen un riesgo de desarrollar linfedema de hasta un 10%. Si además de la cirugía, reciben radioterapia en la axila el riesgo se incrementa hasta el 20-25%, según explican desde AECC.

Ejercicios para combatir el linfedema

Una vez tratado el linfedema es fundamental llevar a cabo un sistema adecuado del mismo. Tras la intervención, el fisioterapeuta debe iniciar un programa de ejercicios respiratorios y movilidad de la mano del brazo afectado. Los ejercicios suaves y repetitivos son de gran utilidad inmediatamente después del proceso quirúrgico, ya que movilizan la cicatriz.

Precisamente para mejorar la calidad de vida de las pacientes, Bankia y Fundación Caja Segovia han apoyado en el marco de las convocatorias de ayudas sociales 2019 el proyecto “Prevención y tratamiento del linfedema tras una linfadectomía axilar por un cáncer de mama”.  El objetivo de esta iniciativa es recuperar la funcionalidad de la extremidad afectada y reducir o frenar la progresión del linfedema.

El linfedema no suele desarrollarse de forma brusca, por lo que los primeros síntomas pueden ser la sensación de pesadez en el brazo o endurecimiento de algunas zonas del mismo como una mayor presión en la cara anterior del brazo y la zona del codo.

“Dado que habitualmente el aumento de volumen del brazo es gradual, es importante conocer y detectar estos primeros síntomas y poder iniciar lo antes posible un tratamiento precoz del mismo mediante fisioterapia”, aclara Carlos Lázaro.

Actividades desarrolladas

  • Taller de prevención del linfedema a través de la natación: las acciones se realizan en piscina cubierta en Segovia todos los lunes. Es esta actividad un monitor se encargará de dirigir a las usuarias en una serie de ejercicios para mejorar la movilidad del brazo y prevenir, reducir o frenar el linfedema.
  • Taller teóricopráctico de linfedema: se realiza en la asociación en dos días, de los cuales un fisioterapeuta explica todo lo relativo a esta inflamación, así como las fases del tratamiento a las que se enfrentará la persona afectada.
  • Gimnasia guiada para prevención y tratamiento: se imparte por una fisioterapeuta especializada
  • Taller de tiro con arco: un monitor experto en esta disciplina se encarga de impartir la actividad que a su vez es supervisada por un fisioterapeuta.

Recomendaciones para cuidar la zona afectada

Desde la AECC se facilitan las siguientes recomendaciones para tratar la zona afectada:

  • Extremar la higiene de la piel del brazo empleando jabones neutros
  • Secar minuciosamente la piel, sin olvidar los pliegues y la zona entre los dedos
  • Aplicar crema hidratante tras el lavado
  • Evitar ropa apretada en el brazo y hombro afectado
  • Utilizar un sujetador apropiado, con tirantes anchos y acolchados para evitar comprimir la zona del hombro
  • Extremar las precauciones para evitar lesiones en la piel del brazo
  • Evitar las extracciones de sangre, vacunas o la administración de medicamentos en el brazo afectado
  • No tomarse la tensión en esa extremidad
  • Evitar el calor excesivo en el brazo
  • No hacer ejercicios vigorosos y repetitivos con el brazo
  • Hacer deporte (tenis, nadar) de forma controlada durante el ejercicio
  • Evitar cargar peso con el brazo afectado
  • Llevar una dieta sana y evitar la obesidad

Prevenir mejor que curar

Las medidas preventivas para evitar la aparición del linfedema son fundamentales, ya que una vez que aparece no existe un tratamiento curativo eficaz, aunque el drenaje linfático puede mejorar el linfedema.

“La prevención del linfedema debe comenzar inmediatamente tras la cirugía y requiere una serie de cuidados diarios por parte de la paciente, así como un seguimiento regular del fisioterapeuta que será el encargado de enseñarles los hábitos higiénico-sanitarios más adecuados”, aclara el gerente de la AECC.

Desde la entidad en Segovia se llevan a cabo una serie de actividades preventivas y de rehabilitación supervisadas por profesionales especializados en prevención y en el cuidado del linfedema. Además, la asociación pone a disposición de las afectadas un psicólogo especializado en psicooncología.

TAGS: ACCIóN SOCIAL CáNCER DE MAMA