En acción, la huella social de Bankia

Podcast | Un banco de alimentos para luchar contra la despoblación en Ávila

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El Centro de Desarrollo Rural Almanzor reparte comida a domicilio para personas mayores y dependientes.

Eduardo Mayorga, periodista y fotógrafo Publicado el 27 de Abril de 2020

Según la Oficina Europea de Estadística (Eurostat), la densidad de población en España es de 93 habitantes por kilómetro cuadrado frente a los 177 de la media de la UE. Este organismo sitúa a Castilla y León (26 hab./km2), la región más extensa de la Península, en el furgón de cola del Viejo Continente.

En la comarca serrana del Barco de Ávila (en el suroeste de la provincia abulense) hay localidades en las que viven menos de diez personas; la gran mayoría de edad avanzada y, en muchos casos, dependientes. Hombres y mujeres que quieren seguir residiendo en sus lugares de origen pero para los que, cada vez, resulta más complicado hacerlo. Aquí, el desequilibrio, la falta de cohesión y las escasas oportunidades son más que patentes.

Una radiografía que se repite por no pocos rincones del país, territorios deprimidos y olvidados de la que se ha venido a denominar España vaciada.

En 2014, el Centro de Desarrollo Rural Almanzor puso en marcha un proyecto social para ayudar a sus gentes. Mediante el reparto de comida a domicilio se pretendía mejorar su calidad de vida pero, también, evitar la sangría despoblacional y el aislamiento. “El proyecto tiene una visión, y las familias nos lo agradecen, de contacto personal”, afirma Nicolás, el coordinador de esta asociación con más de tres décadas de historia.

Tras las entrevistas pertinentes y el estudio de la casuística de manera individual, Marisa, la trabajadora social, aborda -pormenorizadamente- las necesidades de todos y cada uno de los vecinos inscritos. Dietas con bajo contenido en sodio, intolerancias, alergias, colesterol alto…y otras tantas circunstancias especiales son tenidas en cuenta por Carmen. De su cocina saldrán los menús saludables que llegarán a los domicilios de Fabiana, Maxi, Tomasa, Eusebio, Julián…por El Barco de Ávila, Becedas, La Horcajada, Valdelaguna, Santiago de Aravalle…

La compleja orografía donde se enclavan estos pueblos hace que Juan se enfrente a un radio de acción muy amplio a la hora de repartir las raciones: en torno a 130 kilómetros y más de 4 horas de conducción por carreteras secundarias. Con frío y calor, con nieve y agua, al volante de su Dacia Dokker y siempre con la música en la radio, a través de unos paisajes tan bellos como agrestes. Un recorrido puerta a puerta, con un enorme componente solidario de trasfondo, por el que distribuye comida y conversación a partes iguales; dos ingredientes fundamentales para la supervivencia del mundo rural.

Hoy, gracias a este programa que cuenta con el respaldo de Bankia y la Fundación Ávila, más de 40 usuarios de 12 municipios y 3 pequeños anejos ya no se sienten tan solos. Para los últimos moradores de Gredos la crudeza del invierno, con sus largas jornadas, se hace un poco más llevadera.

TAGS: ACCIóN SOCIAL DESARROLLO LOCAL SOLIDARIDAD