En acción, la huella social de Bankia

Menores con hemofilia aprenden en campamentos a reforzar sus capacidades

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Cuarenta y cuatro chicas y chicos de entre 6 y 14 años han acudido a estos campamentos que cuentan con el apoyo de Bankia

Bankia en·accion Publicado el 25 de Septiembre de 2019

La hemofilia es una coagulopatía congénita en la cual una de las proteínas de la sangre, llamada factores de coagulación, es deficitaria o carente en el riego sanguíneo. Esta enfermedad genética, que transmiten las mujeres y afecta casi exclusivamente a los hombres, es crónica y provoca la ausencia o disminución de alguno de los factores de coagulación. Una de cada 10.000 personas nace con hemofilia.

El principal problema de esta enfermedad es que cursa con sangrados internos o externos que se producen como consecuencia de un impacto o de forma espontánea, y que duran más tiempo del habitual.

Fomentar la inclusión social

La Asociación de Hemofilia de la Comunidad de Madrid, Ashemadrid, organiza cada año, con el apoyo de Bankia -entre otras entidades-, campamentos para menores con hemofilia de entre 6 y 14 años para “capacitar a los afectados mediante el conocimiento de su enfermedad de la mano de los mejores expertos de España y en un ambiente distendido, ya que esta es la mejor herramienta para el autocuidado del paciente”, señala la doctora Mª Teresa Álvarez, jefa de sección de Hemostasia del Hospital Universitario la Paz.

Por tanto, enseñar a los menores a enfrentar la hemofilia, cómo administrarse el tratamiento y, sobre todo, poder realizar actividades como cualquier otro niño sano, son los objetivos de los campamentos de verano que este año ha acogido a 44 participantes.

“Se trata de que estos menores disfruten como otros niños, que se den cuenta que pueden realizar actividades deportivas y otras prácticas de menor riesgo, pero igualmente divertidas, fomentando la inclusión social y desarrollando su autonomía personal”, explican desde Ashemadrid.

Los asistentes al campamento mejoran su autonomía y desarrollo personal, adquieren habilidades sociales que les ayudan en el día a día con su enfermedad. Aprenden, asimismo, a administrase su tratamiento intravenoso, aspectos sobre su enfermedad, toman conciencia de cuáles son sus limitaciones y refuerzan sus capacidades. En definitiva, mejoran su calidad de vida.

“Gracias a actividades como estos campamentos, los niños pueden valerse por sí solos sin depender del hospital o sus padres para administrarse el tratamiento, llevando una vida más normalizada. Por eso queremos continuar realizando este tipo de actividades que aumentan su bienestar de forma sustancial”, aclara el presidente de Ashemadrid, Fernando Poderoso Barba.

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