Un modelo educativo que se adapta a las necesidades de los alumnos

En la Fundación Judy Sharp saben que cada niño es único. Por este motivo, han desarrollado una metodología que se esfuerza en adaptar los materiales didácticos y los procedimientos de aprendizaje a la personalidad y circunstancias de cada alumno

Bankia en·accion Publicado el 1 de Marzo de 2021

A pesar de sus más de 40 años de historia y de la labor que desarrolla, la Fundación Judy Sharp sigue siendo una institución poco conocida. Pionera en el tratamiento y la investigación de los trastornos de aprendizaje, esta institución sin ánimo de lucro trabaja, desde hace cuatro décadas, en el campo de la educación.

La Fundación Judy Sharp desarrolla su modelo educativo a través de dos actividades dife­rentes. Por un lado, mediante sesiones extraescolares de apoyo educativo individual para niños con trastornos de aprendizaje y, por otro, en el Judy Sharp International School, el pequeño colegio en el que acompañan a niños y niñas de entre 11 y 18 años que tenido dificultades en los estudios en sus colegios anteriores, ya sea por complicaciones propiamente escolares, como de tipo social, tipo el bullying o el acoso escolar.

Bankia, a través de su programa Red Solidaria, ha querido apoyar a esta entidad cuyo objetivo final es ayudar a esos niños y jóvenes a completar con éxito sus estudios, potenciar sus capacidades y motivar su desarrollo personal.

Para lograrlo, un equipo de profesionales, formado por especialistas en el campo de la psicología, la neuropsicología, la educación y la pedagogía, se encarga de ofrecer una enseñanza totalmente personalizada y 100% adaptada a las necesidades y los ritmos de aprendizaje de cada alumno.

“Actualmente existen apoyos para niños con diferencias de aprendizaje tanto dentro de los propios colegios como en centros externos especializados, pero la realidad es que los apoyos que existen en los colegios no son suficientes y son muchos los niños y adolescentes que se quedan desatendidos, especialmente en los sectores socioeconómicos más desfavorecidos de nuestra sociedad”, lamenta Marta Le Monnier, directora del Departamento de Apoyo Psicopedagógico de la Fundación Judy Sharp. “En cuanto a los centros externos especializados, en su mayoría ofrecen tratamientos que no están al alcance de todos los bolsillos”, apunta la responsable.

clase judy sharp

La realidad es que los apoyos que existen en los colegios no son suficientes y son muchos los niños y adolescentes que se quedan desatendidos, especialmente en los sectores socioeconómicos más desfavorecidos de nuestra sociedad.

Marta Le Monnier, directora del Departamento de Apoyo Psicopedagógico de la Fundación Judy Sharp.

Contra el fracaso escolar

Según el informe sobre España del Monitor de la Educación y la Formación de 2020 publicado por la Comisión Europea para todos los Estados miembro, España sigue siendo el país de la Unión Europea con la mayor tasa de abandono prematuro de la educación y la formación profesional, con un 17,3%, siete puntos por encima de la media del bloque (10,2%).

A diferencia de otras instituciones educativas, en la Fundación Judy Sharp adaptan el método al niño y no el niño al método; es decir, dan prioridad al aspecto personal y emocional de cada alumno, teniendo en cuenta las circunstancias que le rodean (familia, colegio y entorno social).

En otras palabras, atienden los trastornos de aprendizaje, valorando las capacidades y los recursos con los que cuenta cada estudiante, y observan su evolución, ajustando la metodología y los materiales didácticos – muchos de creación propia – a las particularidades de cada uno de ellos y a su personalidad.

“Nuestra experiencia, a lo largo de más de 40 años de trabajo, nos ha demostrado que estos alumnos pueden superar su fracaso en los estudios siempre y cuando se detecte el problema, se evalúe en profundidad y reciban un tratamiento especializado”, explica Le Monnier.

Educación en tiempos de pandemia

“Si nuestra tarea nunca es sencilla, las circunstancias del confinamiento supusieron un reto aún mayor”, aclara la directora del Departamento de Apoyo Psicopedagógico de la Fundación Judy Sharp.

Tanto alumnos como profesores no tuvieron más remedio que amoldarse al nuevo escenario y aprender a hacer uso de las nuevas tecnologías con el objetivo de crear – o al menos intentarlo – un ambiente cercano y motivador a pesar de la distancia física.

Al mismo tiempo, desde la fundación tuvieron que hacer frente a los factores emocionales derivados del confinamiento. Para poder atender de forma gratuita, tanto al alumnado como a los padres, crearon una vía telefónica de apoyo psicológico, llegando a ofrecer asesoramiento fuera del horario de las sesiones de trabajo a esos padres que se vieron sobrepasados a la hora de compatibilizar sus obligaciones laborales con la atención a sus hijos.

alumno estudiando judy sharp
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A través del teléfono y de las herramientas digitales intentaron también paliar esa tendencia a la desmotivación e incluso esa falta de fe en uno mismo que tan a menudo se convierte en el principal obstáculo contra el que deben luchar los niños en riesgo de fracaso o abandono escolar.

El esfuerzo que han realizado desde la fundación no acaba ahí. Este curso, por ejemplo, han decidido ampliar las becas que ofrecen para que todos aquellos alumnos cuyas familias se han visto afectadas económicamente por la crisis derivada de la pandemia no tuvieran que abandonar el tratamiento.

En la actualidad, la Fundación Judy Sharp atiende a unos 80 alumnos, de los cuales aproximadamente un 40% recibe una de sus becas específicas. “Somos conscientes de que el precio de los tratamientos puede ser inalcanzable para muchas familias. Por ello, hacemos el máximo esfuerzo y ofrecemos becas. No queremos limitar nuestro trabajo a familias con un alto poder adquisitivo, ya que contradeciría la propia esencia y razón de ser de una institución como la nuestra”.

La Fundación Judy Sharp cuenta con el apoyo de Bankia a través de su programa Red Solidaria. A través de esta iniciativa, Bankia reconoce el cumplimiento de los objetivos de negocio de sus profesionales, transformándolos en ayudas a proyectos sociales seleccionados por ellos mismos.

La Fundación Judy Sharp fue concebida como un centro de tratamiento e investigación de los trastornos de aprendizaje y se ha convertido en un lugar donde los niños y jóvenes que se enfrentan al fracaso escolar pueden recibir la ayuda que necesitan para completar sus estudios y acometer con éxito su desarrollo integral, social y educativo.

Si quieres conocer más detalles sobre esta iniciativa, puedes consultar la página web de la Fundación Judy Sharp y sus redes sociales.

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