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Productos ecológicos, bío y orgánicos. Estas son sus diferencias

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Cada vez más consumidores buscan una alimentación saludable y sostenible, decantándose por productos ecológicos, biológicos y orgánicos. Pero, ¿cómo sé que estoy comprando un alimento biológico?

Bankia en·accion Publicado el 12 de Agosto de 2019

Los productos naturales están de moda. Los paquetes con sellos bío, ecológicos y orgánicos llenan las estanterías de supermercados convencionales. Este mercado ha cobrado mucha importancia en los últimos años, pero ¿qué diferencia hay entre cada uno de estos términos? ¿Qué tipos de sellos hay y qué significan? Resolvemos todas las dudas.

¿Cuál es la diferencia entre ecológico, bío y orgánico?

Parecen lo mismo, ya que estos términos hacen referencia a productos naturales, cuya producción está alejada de químicos y pesticidas. Sin embargo, los productos ecológicos, bio y orgánicos tienen diferencias.

Ecológico

Los alimentos ecológicos son aquellos que no permiten el uso de pesticidas ni fertilizantes químicos en su producción. Tampoco tienen cabida las semillas transgénicas, es decir, los organismos modificados genéticamente. El cultivo y cuidado de los animales utiliza recursos renovables que favorecen y respetan el medioambiente. Además, estos últimos son criados en libertad y reciben una alimentación natural.

Bío

Mientras tanto, los alimentos bío hacen mención a aquellos que no han sido alterados genéticamente, es decir, no han pasado por un laboratorio. Sin embargo, pueden contener pesticidas procedentes de su producción.

Orgánico

Los productos etiquetados como orgánicos no permiten el uso de pesticidas, fertilizantes o sustancias químicas. Hasta aquí podríamos pensar que orgánico y ecológico son sinónimos y nos referimos a lo mismo. En cambio, la diferencia que hay entre unos productos y otros es que lo orgánico puede estar manipulado genéticamente. Estos productos ayudan a la fertilidad y calidad del suelo y llevan a cabo la rotación de cultivos en los terrenos.

Al hablar de alimentación, estamos cada vez más familiarizados con los conceptos orgánico, ecológico y biológico. Sin embargo, a pesar de que puedan parecer lo mismo, por tratarse de productos naturales, cada uno de ellos presenta sus diferencias

¿Qué sellos podemos encontrar en España?

Una vez explicada la teoría, vayamos a la práctica: ¿cómo sé que estoy comprando un alimento ecológico, bío u orgánico?

La Unión Europea garantiza a través de una estricta normativa la certificación a las empresas de producción. En el caso de la acreditación ecológica, se establece a través del Reglamento Ecológico Europeo, siendo la UE quien se encarga de identificar los productos ecológicos certificados que han pasado previamente por los controles necesarios. El sello representa una hoja dibujada por estrellas sobre un fondo verde y siempre va acompañado del sello del organismo certificador del país de origen.

En España, esta decisión compete a cada Comunidad Autónoma, siendo estas quienes regulan e inspeccionan cada una de las fases del producto para después otorgarle el sello de producto ecológico. Cada producto ecológico que se comercializa en España pasa por la Comisión Reguladora de Agricultura Ecológica (CRAE), órgano que asesora a las distintas CC.AA. para asegurar que los artículos cumplen con los requisitos de la agricultura ecológica y se representa a través de un campo de cultivo con un sol en un cielo azul, mientras que en Andalucía el sello posee una imagen distinta formada por un círculo amarillo y una onda verde sobre las letras CAAE (Comité Andaluz de la Agricultura Ecológica).

Otros sellos y certificaciones

Por otra parte existen distintos sellos de certificación que acreditan la consciencia por parte de las empresas con sus acciones hacia el medioambiente:

AENOR. A través del cual, se demuestra que la empresa ha implantado un sistema concienciado con el ambiente y comprometida con el entorno.

EU Organic Bio Logo. Es una etiqueta verde con una hoja en el centro formada por pequeñas estrellas. Este corresponde con la Unión Europea y su control es muy estricto. Cada una de las etapas de la producción debe seguir un proceso ecológico. Lo encontrarás en frutas y verduras, vinos o quesos.

Ecolabel. La Unión Europea concede esta certificación a aquellos productos y servicios que han tenido poco impacto ambiental durante el proceso de producción. La Dirección General de Medio Ambiente es la institución que ofrece este sello a alimentos, productos de limpieza o alojamientos turísticos.

Demeter. La asociación de agricultores, productores ganaderos, comerciantes, procesadores, consumidores y científicos de Alemania creó Demeter, la certificación de agricultura biodinámica. Estos cultivos se basan en leyes de Rudolf Steiner, quien defendía la vitalidad de los terrenos. Es decir, hay que ofrecer más a la tierra de lo que le quitamos. Las normas para conseguir este sello son más estrictas que las que solicita la UE.

WWF. La World Wildlife Fund otorga diferentes sellos según sea la actividad. Esta organización dedica su actividad a la defensa del medioambiente y la naturaleza. Cada uno de estos sellos es otorgado según las normas y reglamentos de cada país.

  • FSC: actividades y productos forestales.
  • MSC: destinada a productos procedentes del mar.
  • RSB: certificación para biomateriales.
  • GRSB: consignada a carne vacuna.

Sohiscert. La Sociedad Hispana de Certificación S.A. es un organismo que se encarga de ofrecer certificados de productos agroalimentarios. La compañía analiza y evalúa las distintas referencias para otorgarlas posteriormente el sello correspondiente.

Estos son algunos de los sellos que puedes encontrar en el mercado. Fíjate en las distintas etiquetas para cerciorarte de que estás adquiriendo un producto ecológico, biológico u orgánico. No siempre es suficiente que en el paquete indique que los ingredientes proceden de la agricultura natural, ya que en muchas ocasiones la presencia de estos cultivos es mínima.

TAGS: ALIMENTACIóN SALUDABLE ECOLOGíA MEDIOAMBIENTE