En acción, la huella social de Bankia

Un recorrido gastronómico sostenible sin salir de Madrid

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‘En Madrid, cada plato es un paisaje’ vincula turismo, productos de la tierra y conservación del territorio.

Bankia en·accion Publicado el 14 de Febrero de 2020

El turismo gastronómico, un fenómeno en auge, es una de las maneras más populares de descubrir la cultura y el estilo de vida de otros lugares. Probar la cocina local permite conocer nuevos destinos a través de la comida y la bebida, de los sabores, olores y colores.

Nutrición y salud al margen, los alimentos que producimos y consumimos tienen un impacto medioambiental cada vez mayor. Esta circunstancia obliga a emprender acciones que ayuden a transformar el modelo y lograr sistemas más responsables, donde lo cercano, local y sostenible cobren un mayor protagonismo.

Con estos ingredientes, la Fundación Vida Sostenible (FVS) lanza el proyecto ‘En Madrid, cada plato es un paisaje’, una iniciativa que aspira, a “sensibilizar a la ciudadanía sobre la necesidad de adoptar estilos de vida comprometidos que contribuyan al desarrollo sustentable vinculando alimentación, producción agroalimentaria y conservación de los territorios de la Red Natura 2000 de la Comunidad de Madrid”.

Consumir experiencias: el valor de lo territorial

Fundación Vida Sostenible pretende potenciar el turismo gastronómico y la cultura culinaria con el foco en la sostenibilidad de la producción y el cuidado del medioambiente. Para ello, nada mejor que reforzar la complementariedad entre la actividad turística, los recursos locales, el patrimonio cultural gastronómico y la protección y conservación del entorno natural, poniendo en valor cada uno de estos elementos para generar experiencias únicas.

A través de su propuesta, seleccionada en la ‘I Convocatoria Medioambiental’ de Bankia y Fundación Montemadrid, FVS ofrece un recorrido por la gastronomía de distintos parajes de la Comunidad de Madrid para mostrar su oferta y variedad sustentable (recetas, costumbres, tradiciones culinarias…). Al mismo tiempo, establece sinergias entre administraciones, productores y tejido asociativo, con el consiguiente rédito ecológico, social y económico para las comunidades locales.

“Nuestro objetivo no es otro que promocionar toda la gama de productos alimenticios vinculados a las Denominaciones de Origen, Indicaciones Geográficas Protegidas, productos artesanos, ecológicos certificados, etc. asociados a los espacios protegidos de la Red Natura 2000 (zonas ZEPA, ZEC y LIC) de la Comunidad de Madrid, desde el punto de vista de su contribución a la preservación del paisaje y del territorio, sobre la base de recetas de cocina sostenible para facilitar la implicación y participación de la ciudadanía en la conservación del entorno”, señala Lola Hermida, vocal de FVS.

Apuesta por la alimentación sostenible

La sostenibilidad implica el uso de recursos sin comprometer ni superar la capacidad de la Tierra para reemplazarlos. En el caso de la alimentación, un modelo sustentable incorpora a este planteamiento aspectos como la salud, la seguridad del suministro, la calidad de los productos, su procedencia (local, natural y fresca), etc.

Para Fundación Vida Sostenible, “cambiar de comida lo cambia todo”. “El impacto de los hábitos alimentarios en la sostenibilidad es enorme, y la deriva desde un modelo de dieta mediterránea a otro de ‘dieta industrial’ tiene ya un fuerte impacto negativo en la salud pública, a la vez que aumenta de manera insostenible la huella ecológica de la alimentación y contribuye a la destrucción de la biodiversidad y los paisajes”, afirman.

“El proyecto muestra las virtudes de un modelo alimentario sostenible, reflejando el modo en que el desarrollo de un tipo de actividad agroalimentaria se vincula al mantenimiento y mejora de los espacios naturales de Madrid”.

Lola Hermida, vocal de Fundación Vida Sostenible.

De ahí la necesidad de poner en marcha iniciativas de gran calado local. “El proyecto pretende empoderar a la ciudadanía en materia de alimentación, seleccionando información relevante sobre las opciones existentes desde el punto de vista sostenible y vinculadas al paisaje madrileño”, apuntan desde FSV. “En concreto, a aquellas referencias agropecuarias con algún marchamo de calidad vinculadas a la Red Natura 2000 (una red de espacios naturales de alto valor ecológico a escala de la Unión Europea)”, afirma Hermida.

“El proyecto desea mostrar las virtudes de un modelo alimentario sostenible, en el que se refleje el modo en que el desarrollo de un tipo de actividad agroalimentaria se vincula al mantenimiento y mejora de los espacios naturales de Madrid, cumpliendo cinco requisitos principales: accesibles para las economías domésticas, de baja huella ecológica, fácil de poner en práctica en las pequeñas cocinas modernas, saludable, y placentero y sabroso”, remarca la vocal de Fundación Vida Sostenible.

Beneficios comunes

El proyecto conjuga los distintos intereses de todos aquellos agentes que, de un modo u otro, participan: agricultores y ganaderos locales, compañías agroalimentarias, grupos de distribución y consumo, administraciones y ciudadanía en general. De este modo, se trabaja desde la proximidad y con la mira en el beneficio de las comunidades locales para mutar hacia un modelo más responsable ambiental, social, cultural y económicamente.

“Nuestro programa es una pequeña iniciativa más que se suma a todas a aquellas que se están realizando a favor de una alimentación sostenible, e implica un incremento del valor de los territorios de la Red Natura 2000 y de los municipios que componen el área de desarrollo de las diferentes acciones del proyecto, combinando la conservación con el desarrollo económico”, matiza Hermida.

“Nuestro objetivo: sensibilizar a la ciudadanía sobre la necesidad de adoptar estilos de vida comprometidos que contribuyan al desarrollo sustentable vinculando alimentación, producción agroalimentaria y conservación de los territorios de la Red Natura 2000 de la Comunidad de Madrid”.

Lola Hermida, vocal de Fundación Vida Sostenible.

Además de aportar visibilidad a los alimentos locales y sus diferentes valores, el proyecto “facilitará información y recursos a la ciudadanía para tomar decisiones de compra, proporcionará opciones de restauración y turismo en zonas productoras y fomentará la comercialización en circuitos cortos”.

En este caso, “la sensibilización de la ciudadanía se realiza por la vía de su implicación emocional, por el conocimiento de los productos alimenticios que consume, de los productores, los paisajes vinculados y la llamada cocina sostenible, enlazando alimentación saludable para las personas con alimentación sostenible para nuestros paisajes y el planeta”, concluye Hermida.

Hoja de ruta

En cuanto al itinerario de ejecución y plazos previstos, “el programa comienza a rodar al inicio de este año, con la esperanza de que sea un proyecto de largo recorrido. Las primeras acciones se realizarán a lo largo del primer semestre del ejercicio”, explica la responsable.

En su desarrollo, la iniciativa incluye:

  • El lanzamiento de una web del proyecto, un espacio que incluirá, entre otros apartados y funcionalidades, una presentación, el acceso a la aplicación web y una agenda.
  • Web App multiplataforma, que “alojará las recetas, a partir de productos locales, como plan de manejo territorial” y que podrá ser utilizada en diversos soportes (ordenadores, tabletas y teléfonos móviles). El usuario podrá encontrar recursos relacionados con los productos agroalimentarios de origen local vinculados a la Red Natura 2000 y conocer su importancia para su conservación.
  • Taller ‘En Madrid, cada plato es un paisaje’. El programa contempla la celebración de ocho jornadas en distintos centros de educación ambiental de la Comunidad de Madrid u otras plazas vinculadas a la Red Natura 2000. Destinados a un público familiar, a partir de diferentes dinámicas se identificarán los productos agroalimentarios y los paisajes, abordando sus características y las relaciones que se establecen entre ellos, siempre bajo la óptica de la sostenibilidad y la preservación del patrimonio natural y cultural. Además, se invitará a los participantes a que elaboren sus propias recetas.
  • Rutas gastronómicas y turísticas ‘En Madrid, cada plato es un paisaje’. A partir de tres itinerarios diferenciados, los participantes conocerán de primera mano algunos de los productos agropecuarios asociados a dichos enclaves, así como las empresas y comercios, asociaciones, etc., facilitando la relación e interacción entre consumidores y productores, todo lo cual servirá para “crear escenarios de confianza”.
  • Presentación del proyecto y difusión en distintos actos abiertos al público. Esta labor se complementa con la elaboración de un folleto informativo y la convocatoria de acciones y su comunicación a través de sus redes sociales.

Hacia una cocina sostenible

Los productos que diariamente ingerimos y el modo de cocinar tienen una incidencia directa sobre nuestro bienestar y la salud del planeta, contribuyendo, en este último punto, a preservar la biodiversidad y luchar contra el cambio climático.

En este sentido, “el proyecto de FVS invita a adoptar hábitos de vida saludables desde nuestra alimentación, algo para lo cual, sin duda alguna, es necesario cocinar”, remarca Lola Hermida, vocal de la fundación.

En líneas generales, las recetas sostenibles incorporan en su elaboración ingredientes locales y de temporada, con una huella ecológica baja y asumible.

Para Fundación Vida Sostenible, estos son algunos de los criterios que hacen que una cocina sea sustentable:

  • Utilizar productos de buena calidad y precio accesible. Comprar menos alimentos muy procesados y, por lo tanto, más caros, permite dedicar el dinero sobrante a mejorar la calidad de nuestra dieta, incluyendo productos con denominación de calidad de origen local y/o ecológicos vinculados al territorio en el que vivimos.
  • Seleccionar los productos con criterios de sostenibilidad y planificar las comidas evitando el desperdicio alimentario.
  • La importancia del etiquetado, en la que figura toda la información útil y disponible para guiar la decisión de compra de alimentos.
  • Decantarnos por alimentos con un coste ambiental reducido. En este punto, es preferible adquirir los alimentos de proximidad o kilómetro cero, ecológicos, naturales y cultivados sin uso excesivo de pesticidas, herbicidas y fertilizantes, etc.
  • Hacer uso de productos locales para el recetario. La cocina sostenible se basa en las recetas tradicionales de cada región o comarca, sin desdeñar los hallazgos de la dieta mediterránea.

Si quieres saber más sobre este proyecto puedes contactar con Fundación Vida Sostenible en la dirección de correo electrónico fundacion@vidasostenible.org o consultar sus redes sociales:

TAGS: ALIMENTACIóN SALUDABLE MEDIOAMBIENTE SOSTENIBILIDAD