En acción, la huella social de Bankia

Retomar el afecto familiar: la desescalada en un centro de dependientes

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Bankia en·accion Publicado el 22 de Mayo de 2020

“¿La desescalada? Soñamos con ese momento. La esperamos con muchas ganas”. Así de ilusionado se muestra Francisco Sánchez, el director del Hogar Don Orione, la residencia para personas adultas con discapacidad intelectual extrema y un alto nivel de dependencia localizada en el municipio madrileño de Pozuelo de Alarcón.

Lo que sucede día a día en este centro se repite en todas las residencias de España desde que se detectaron los primeros casos de coronavirus. Cambios en las rutinas y espacios de los residentes, creación de una ‘Zona Cero’, aprovisionamiento de materiales para evitar contagios e incertidumbre sobre lo que pasará a la vuelta del verano.

“Todavía corremos riesgo. Hemos sufrido mucho para llegar hasta este punto en unas condiciones relativamente buenas, en las que hemos registrado contagios, pero no fallecimientos. Por ello, debemos trabajar este regreso con el máximo cuidado, para hacerlo de una forma óptima y con total garantía”, asegura Sánchez.

Hogar Don Orione
Hogar Don Orione

Por esta razón continúan comprando equipos de protección como lo han hecho en los dos últimos meses, un aprovisionamiento al que han contribuido particulares, pequeñas y grandes empresas, entre las que se encuentra Bankia. “Gracias a esta ayuda hemos adquirido buzos, mascarillas, guantes, batas, gel hidroalcohólico. Gota a gota, esta colaboración ha sido transcendental”, asevera.

“Nuestra proyección pasa por tener cubierta esta dotación hasta septiembre, por si se produjera un rebrote”, añade. En el Hogar Don Orione también han tenido que hacer frente a otros gastos imprevistos. Entre ellos, la contratación de más personal.

En el marco de este escenario preventivo, continúa, “mantendremos la ‘Zona Cero’, un espacio seguro de contención que no vamos a desmontar. La idea es conservarlo hasta que lleguemos a finales de año y la situación, previsiblemente, se haya estabilizado”.

Volver a la vida normal

Los 114 usuarios de la institución, fundada en 1967 por la orden religiosa de los Orionistas como colegio masculino y convertida en residencia en el año 1984, son grandes dependientes, personas con acusada discapacidad intelectual, física y emocional, necesitados del máximo apoyo. Por ello, reciben una atención integral personalizada ininterrumpida, “de proximidad y cercanía”, que mejora su bienestar.

En este contexto, el centro ha retomado los paseos terapéuticos y, en breve, espera volver a poner en marcha actividades recreativas que faciliten la vida de los residentes. “De momento, salimos en los rangos horarios permitidos para personas con discapacidad y sus acompañantes, cumpliendo las directrices, lo cual nos permite normalizar un poco la situación en este escenario tan complejo”, explica.

Hogar Don Orione
Hogar Don Orione

El siguiente paso, remarca Sánchez, “será esperar que cada usuario vuelva a su lugar”. Los positivos han obligado a los responsables del centro a ‘descomponer’ las unidades en las que se divide, hasta ocho agrupaciones repartidas por capacidades cognitivas y grado de autonomía. “Dentro de unos días tendremos los resultados de las pruebas y una verifiquemos que todo está en orden, confiamos en ‘recomponer’ a los ‘chicos’, y que cada uno pueda volver a su vivienda, a su hábitat natural. Todo ello les dará confianza y más seguridad”.

Dentro de esta etapa, además, se contempla el contacto con sus familiares y allegados. “Con las visitas, podrán disfrutar de nuevo del afecto físico de los suyos, de la cercanía. Nos estamos preparando a conciencia, extremando las medidas de higiene y desinfección y cumpliendo escrupulosamente las recomendaciones sanitarias (cita previa, limitación de las visitas a un familiar por persona, etc.)”.

Un nuevo escalón en esa transición llegará con las vacaciones de verano. “Si todo va bien, a partir de junio, nos gustaría disfrutar de este merecido descanso, tan necesario para los usuarios y los propios trabajadores (hasta 125 profesionales), que también deben desconectar del tremendo esfuerzo que vienen realizando”, subraya el director de esta institución sin ánimo de lucro. “Es de justicia agradecer la implicación infinita de toda la plantilla, nuestro gran activo humano. Nuestros héroes particulares”.

“Generosidad, solidaridad y providencia”

A pesar de todas las dificultades, Francisco Sánchez saca una conclusión positiva de una emergencia sanitaria, social y económica sin parangón en nuestra historia reciente. “Por encima de todo, destacar tres palabras que son una: generosidad, solidaridad y providencia”.

“Toneladas de generosidad por parte de nuestros trabajadores, esenciales todos ellos, que han hecho gala de una dedicación absoluta permaneciendo al lado de los que más lo necesitan; solidaridad para con los ‘chicos’, personas que no tienen esa capacidad de saber qué se les viene encima, cuidándoles en todo momento para que no les pase nada; y providencia, el amor y cariño que todo el mundo nos está mostrando, la corriente altruista de gente que nos hace llegar su ayuda y ternura. Gracias a estos ingredientes hemos salido adelante”.

A través de su Acción Social, Bankia apoya a instituciones como el Hogar Don Orione, un centro residencial y de día que atiende a personas adultas con discapacidad intelectual y elevado nivel de dependencia, y a sus familias.

Si quieres conocer más detalles sobre su actividad puedes consultar su página web www.hogardonorione.org/.

TAGS: DISCAPACIDAD ONG SOLIDARIDAD