En acción, la huella social de Bankia

De Santander a Haití para dar un futuro a miles de niños

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La historia de solidaridad de Lucia Lantero, de la Asociación ‘Ayitimoun Yo’, se pone de manifiesto en el Congreso de la Fundación Lo Que De Verdad Importa

Bankia en·accion Publicado el 7 de Octubre de 2020

La biografía de Lucía Lantero encaja con la filosofía de la Fundación Lo Que De Verdad Importa (LQDVI), de difundir narrativas basadas en los valores humanos, éticos y morales. Son historias de superación y solidaridad, historias capaces de hacer reflexionar, y de hacernos valorar aquello que tenemos.

Como sucede con la historia de Lucía Lantero, se marchó de cooperante a Haití -uno de los países más pobres– y acabó fundando su propia ong, Asociación Ayitimoun Yo, que, desde hace una década, ofrece cariño, refugio, alimentos y una educación reglada a niños que viven en condiciones infrahumanas y son víctimas de abusos sexuales, malos tratos y de la desoladora situación social y política del país centroamericano.

Desde 2012, Lucía Lantero ejerce como ponente en los congresos organizados por LQDVI, unas citas que vuelven estos días a nuestro calendario, aunque sea de manera virtual a consecuencia de la pandemia de la COVID-19.

1.

¿Qué es lo que de verdad importa?

Para mí, personalmente, lo que de verdad importa es que tu vida sirva para algo más que tu propio ser y que cuando se acabe, hayas dejado este mundo un poco mejor de lo que te lo habías encontrado.

2.

Escuchando su historia de solidaridad y la problemática de Haití, ¿estamos el resto de la humanidad tan alejados de la realidad?

Yo creo que sí, que vivimos en nuestras zonas de confort, en nuestras burbujas, como yo misma vivía antes. Cuando ves otras realidades, como la haitiana u otras que hay en otros sitios del mundo, te das cuenta de la inmensa suerte que tenemos todos aquellos que vivimos en países donde hay un estado de derecho, donde hay hospitales públicos y unas riquezas que jamás el ser humano hubiera soñado con ellas.

Te pongo un ejemplo. Que unos médicos bien formados te atiendan gratuitamente en un hospital público es algo que nosotros damos por sentado, pero es un lujo, una realidad que no se puede imaginar en otros lugares. A mí me sucedió cuando me repatriaron a Santander a causa de unas infecciones. Vivir eso supuso un shock para mí, porque venía de Haití y sabía lo que había allí. Se me caían las lágrimas. La verdad es que sí, que vivimos un poco aislados de la realidad del resto de los seres humanos.

3.

Durante tu conferencia, haces mucho hincapié en vivir el hoy y no pensar en el futuro, pero ¿cómo se consigue ese pensamiento?

Sí, tengo que reconocerte que es un proceso complicado. Pero cuando estás en una realidad como la haitiana, todo se comprende mucho mejor, porque allí, el futuro no existe, solo existe el hoy y así es mucho más fácil habituarte a este pensamiento.

Lo estamos viendo ahora en Europa a consecuencia de la COVID-19, pero en Haití, esa incertidumbre, que ahora se vive en Europa, es una constante: fronteras que se cierran, que viene un huracán, que surge una pandemia, que hay problemas políticos que casi acaban en una guerra civil… Te das cuenta de que lo único que puedes hacer realmente es centrarte en el hoy, hacer las cosas lo mejor posible y el resto lo dejas a lo que quieras llamar, el universo, Dios o el destino. El único poder que tenemos los seres humanos es el hoy. Dicho esto, obviamente hay que tener una perspectiva de futuro y unos objetivos, pero centrándonos en el hoy, porque seguramente esos objetivos futuros pueden cambiar, como ha sucedido a raíz de esta pandemia.

4.

¿Qué consejos daría de cara a afrontar toda esta situación derivada de la COVID-19?

Creo que tenemos mucha suerte, que no somos conscientes de esa suerte y de vivir como vivimos. Jamás hemos vivido tan bien como vivimos ahora y me da igual de qué clase social hablemos. En Europa, en España, tenemos derechos, nos pasa algo y podemos denunciarlo. Nuestra vida sí tiene valor. Creo que lo primero es sentirse agradecidos y tener gratitud por esta vida que tenemos, por haberla heredado así y debemos luchar por ella y por mantenerla. Yo creo que somos algo pesimistas y solo criticamos en vez de darnos cuenta de lo que tenemos. Es doloroso ver esto cuando ves la situación de países como Haití. No hay que amargarse pensando en que va a pasar porque no está en nuestras manos, está en nuestras manos hacerlo bien hoy. Y es la piedra angular en la que podemos anclarnos cuando vivimos en la incertidumbre.

5.

Actualmente, ¿cuál es la situación de Haití?

Haití sigue pasándolo mal. La situación de la COVID-19 no afecta directamente en el sistema de salud. Allí, hay enfermedades y epidemias mucho peores, con unos índices de mortalidad muy superiores y con consecuencias más dramáticas. En lo que sí incide la COVID-19 es en el cierre de fronteras con República Dominicana, y ello repercute en el precio de la comida o del agua potable, pues es de este país desde donde se trae todo. Esta situación hace que aumente los problemas que ya de por sí son muchos en Haití.

6.

Aunque piensen en el hoy más que en el mañana, ¿qué planes de futuro hay en la Asociación Ayitimoun Yo?

Yo soy muy optimista y aunque nos centremos en el hoy, también tenemos nuestros sueños de futuro. Pienso en las circunstancias en las que empezamos a recoger a los niños… Para mí era primordial que fueran autosuficientes y tenemos una estructura diferente a otras asociaciones, porque damos esos conocimientos para que ellos mantengan el proyecto, luchen por sus derechos y ayudan en otros proyectos. No era solo ayudarles dentro de su pobreza, sino también cambiar su mentalidad, hacerles comprender que no se podía pegar ni abusar de los niños. Hacerles ver que las cosas pueden ser de otra manera. Ahora mismo, la economía local no existe, no hay nada, y queremos crecer aquí, y tener agricultura, talleres de formación profesionales y que seamos autosuficientes y sigamos luchando por este proyecto.

7.

Después de esta década de cooperación, ¿con qué se queda?

Me quedo con que todo es posible y que el ser humano es capaz de adaptarse a cualquier situación por muy complicada que esta sea, que todo es cuestión de amor y que con amor vamos lejos. El amor es un arma potente y que a veces tenemos desprestigiada. No encuentro otra palabra con tanto valor. Para nosotros es un milagro haber sobrevivido y ver cómo han cambiado los niños. Hemos tenido miles de problemas, pero siempre, en el último momento, teníamos una ayuda. Para mí, los milagros existen y los sueños se pueden conquistar.

8.

Usted que ha vivido y visto historias crueles en Haití, ¿podría decir que se puede confiar en el ser humano?

La situación social y política de Haití es compleja y daría para muchas horas de conversación, hay muchos factores como el tráfico de niños y de órganos; o la cercanía con Estados Unidos. Muchos factores que hacen que Haití esté como está. Yo sí he visto que hay cierta apatía, que hay gente muy cruel capaz de hacer cosas horribles y eso te asusta, y reaccionas con mucho dolor. Cuando conoces la realidad, te encuentras que muchas personas no se pueden permitir ser empáticos, pero porque su realidad es desoladora y es un poco la ley de la selva, sobrevive el más fuerte. Pero también ves a seres humanos increíbles, que ayudan a los demás, que mejoran sus vidas. Hay las dos caras de la moneda.

9.

Finalmente, en su labor de conferenciante, ¿cómo se siente en esta faceta?

La verdad que ser conferenciante me ha cambiado un poco la vida. Vengo de una ciudad pequeña como Santander, y allí tenía referencias, te conocían y sabían qué hacías, pero siendo tan joven también hay gente que no confiaba en ti, que pensaban que me cansaría pronto y lo dejaría. Colaborar con la Fundación Lo Que De Verdad Importa nos da la posibilidad de llegar a más gente, de encontrar fondos y de contar una realidad que es muy difícil de relatar en cinco minutos. Para nosotros, ha sido un antes y un después. Nos ha permitido hablar con otras entidades, empresas y personas que nos han mostrado su colaboración. Y escuchar a otros conferenciantes nos ha supuesto una inyección de motivación, de aprender de ellos sobre cómo superar las adversidades que te plantea la vida.

BANKIA, colaborador principal del Congreso, lleva siete años junto a la Fundación Lo que de Verdad Importa apostando por el voluntariado y la difusión de valores para que los jóvenes se movilicen ante necesidades urgentes de la sociedad. Juntos, han llevado a cabo la convocatoria Historias en Red (www.historiasenred.es), dirigida a jóvenes de entre 16 y 25 años, que ha apoyado a 37 equipos de jóvenes de 15 provincias.

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