En acción, la huella social de Bankia

Un servicio de proximidad para combatir el Párkinson en Albacete

  • Compartir

La Asociación Párkinson de La Roda-CIRENC mejora la calidad de vida de personas afectadas por este tipo de trastornos discapacitantes en el medio rural

Bankia en·accion Publicado el 22 de Enero de 2021

Corría el año 1817 cuando el cirujano, botánico y geólogo británico James Parkinson describió por primera vez en un ensayo la parálisis temblorosa. Hoy, más de dos siglos después y sin que se conozcan todavía las causas de este trastorno crónico, la enfermedad de Párkinson es la segunda patología neurodegenerativa más prevalente, después del Alzhéimer.

En la actualidad, las enfermedades neurodegenerativas se han convertido en uno de los principales motivos de discapacidad y dependencia en todo el mundo. Tan solo en España, el Párkinson afecta a más de 160.000 personas, una cifra al alza como consecuencia del envejecimiento de la población, el aumento de la esperanza de vida y los avances diagnósticos y terapéuticos.

Según el ‘El Libro Blanco del Párkinson en España’, el 60% de estas personas reside en municipios de tamaño pequeño o mediano. De ellos, del orden de un 30% vive en localidades de menos de 10.000 habitantes, una circunstancia que dificulta el acceso a la información y orientación sobre los servicios y recursos especializados.

En este contexto, la Asociación de Párkinson de La Roda-CIRENC trabaja desde 2002 en Castilla-La Mancha para “atender, orientar, formar e informar a personas dependientes en general y afectadas por la enfermedad de Párkinson y otras patologías neurológicas, así como a sus familiares y cuidadores”.

Este año, la entidad sin ánimo de lucro albaceteña ha resultado beneficiaria en la convocatoria de acción social promovida por Bankia y la Fundación Montemadrid. Gracias a este apoyo institucional, la agrupación podrá continuar su labor orientada a mejorar la calidad de vida de las personas afectadas por este trastorno y otras enfermedades afines en el medio rural.

terapia paciente parkinson

Asistencia en el entorno rural

Hoy por hoy, el Párkinson, al igual que el resto de las patologías de naturaleza neurodegenerativa y debilitante, no tiene cura. La mejor manera de evitar su avance gradual y atenuar el impacto en los pacientes pasa por “llevar a cabo un diagnóstico adecuado y precoz junto con la instauración de una terapia eficaz y un tratamiento farmacológico que eleve la expectativa y la calidad de vida del enfermo”, afirma Milagros Calero, directora de CIRENC.

Una asistencia múltiple, integral, “que combine diversas intervenciones sociosanitarias, entre las que se incluyen, por ejemplo, fisioterapia, logopedia y terapia ocupacional”, apunta.

Sin embargo, fuera del entorno urbano, afrontar estas enfermedades, caracterizadas por una pérdida neuronal progresiva y cuyo principal factor de riesgo está asociado a la edad, resulta más complejo si cabe. La realidad demográfica alerta de un acusado envejecimiento poblacional, que empeora en las zonas rurales, lo cual constituye un ingente reto para los servicios públicos y los recursos asistenciales.

En el caso de Castilla-La Mancha, “nos encontramos con una población altamente envejecida, lo que incide en la existencia de un mayor número de personas en situación de dependencia o con posibilidades de padecerla”, señala Calero.

tearapia parkinson personas mayores

Una coyuntura agravada, además, por otro condicionante clave como es la “alta dispersión de esta población y su elevado número de municipios pequeños con bajo número de habitantes, lo que dificulta la existencia de medios sociosanitarios de estas características y provoca situaciones de desventaja”, concreta la responsable del centro.

“Todo ello -continúa- causa un empeoramiento de la calidad de vida de los afectados por enfermedades neurológicas, apareciendo situaciones de dependencia que se podrían haber evitado o al menos dilatado su periodo de aparición”.

De ahí la importancia del programa de atención rehabilitadora a la dependencia y promoción de la autonomía desarrollado, desde 2013, en el Centro Integral de Rehabilitación de Enfermos Neurológicos Crónicos. Un espacio de proximidad en este ámbito rural que “da cobertura a unos 70.000 habitantes”, en el que se trabaja por y para las personas, combatiendo las barreras físicas, psíquicas y emocionales que suponen estos trastornos discapacitantes para los enfermos que los padecen y sus familias.

“La alta dispersión de la población y su elevado número de municipios pequeños con bajo número de habitantes dificulta la existencia de medios sociosanitarios y causa un empeoramiento de la calidad de vida de los afectados por enfermedades neurológicas, apareciendo situaciones de dependencia que se podrían haber evitado o al menos dilatado su periodo de aparición”.

Milagros Calero, directora de CIRENC.

Atención integral

El servicio de rehabilitación interviene a nivel físico, cognitivo, conductual y emocional para mejorar la calidad de vida de aquellas personas que padecen este tipo de afectaciones, con la idea de “frenar o al menos ralentizar la aparición de síntomas de la enfermedad, estimular y mantener sus capacidades mentales, evitar su desconexión con el entorno y fortalecer la autoestima y las relaciones sociales”, apunta Calero.

Las distintas terapias asociadas favorecen su empoderamiento, tratando de desarrollar una serie de competencias para afrontar la enfermedad desde un punto de vista clínico y social. Para ello, el equipo multidisciplinar de CIRENC (fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, psicólogos, logopedas y técnicos en atención sociosanitaria) trabaja diversas actividades relacionadas con la vida diaria, la psicomotricidad, la estimulación cognitiva, etc.

fisioterapeuta paciente parkinson
terapeuta ocupacional con paciente de parkinson

“Realizamos atención domiciliaria para aquellos enfermos que cuenten con una gran dependencia y que se encuentran en el estadio más avanzado de su enfermedad”, remarca la responsable. Por otro lado, las personas que no se encuentran en situaciones tan avanzadas (Grados I y II) se tratan en las instalaciones de CIRENC en La Roda.

Asimismo, el proyecto de rehabilitación neurológica -que podrá beneficiar directamente a 100 personas al año- contempla un servicio de formación, información, orientación y sensibilización a enfermos y familiares, puesto que este tipo de trastornos inciden directamente sobre todo el círculo social del enfermo.

De este modo, además de “consolidar un recurso sociosanitario básico para los enfermos neurológicos en el medio rural”, el proyecto impulsado por la agrupación albaceteña constituye una muestra inequívoca de la vocación solidaria y el compromiso con estos pacientes.

A través de su acción social, Bankia apoya a organizaciones como la Asociación de Párkinson de La Roda-CIRENC, una entidad sin ánimo de lucro de ámbito interprovincial que trabaja con el objetivo de atender, orientar, formar e informar a personas dependientes en general y afectadas por la enfermedad de Párkinson y otras enfermedades neurológicas.

La organización ha resultado beneficiaria en la VIII Convocatoria de Acción Social puesta en marcha conjuntamente por Bankia y la Fundación Montemadrid con su ‘Programa de atención de la dependencia y promoción de la autonomía del enfermo neurológico crónico en el medio rural’.

Si quieres conocer más detalles sobre esta iniciativa puedes consultar la página web de la asociación o visitar sus redes sociales:

TAGS: PARKINSON TERAPIA OCUPACIONAL